El sindicato de Empleados de Comercio informó que la empresa comunicó telefónicamente el cierre del establecimiento, previsto para el 31 de octubre.
El supermercado Vea de Neuquén cerrará sus puertas el próximo 31 de octubre y dejará en una situación de incertidumbre a los 22 trabajadores que se desempeñan en el establecimiento. La novedad fue comunicada a la dirigencia del Centro de Empleados de Comercio (CEC), aunque hasta este lunes el personal todavía no había recibido una notificación formal de la empresa ni precisiones sobre cómo se realizarán las liquidaciones correspondientes.
La situación fue expuesta durante una conferencia de prensa brindada por el secretario general del sindicato, Ramón “Colo” Fernández, quien explicó que la comunicación llegó por vía telefónica y que, hasta el momento, los trabajadores continúan cumpliendo sus tareas habituales.
“Nos han comunicado desde Recursos Humanos de la empresa que cierra el establecimiento. El personal no recibió ninguna notificación hasta el momento”, señaló Fernández a LM Neuquén, al describir el escenario que atraviesan los empleados, que ahora esperan una definición sobre sus puestos de trabajo y el pago de las indemnizaciones que corresponden.
El dirigente sindical indicó que la empresa atribuyó la decisión a una combinación de factores económicos, entre ellos la imposibilidad de acordar los montos del alquiler del inmueble y la caída de las ventas. “La situación no da para más”, sostuvo, y vinculó el cierre con las dificultades que atraviesa el comercio en un contexto en el que, según planteó, la gente consume menos.
Uno de los principales motivos de preocupación entre los empleados es la pérdida repentina de sus fuentes laborales. Según detalló Fernández, en el supermercado trabajan personas con antigüedades que van desde uno hasta 20 años y, en su mayoría.
“De golpe y porrazo te quedás sin empleo”, expresó el titular del CEC, al describir el impacto que puede tener una decisión de estas características sobre quienes construyeron su vida laboral en el establecimiento.
Ante este escenario, el sindicato solicitó a la empresa que envíe las liquidaciones para poder revisar los montos y verificar que se cumplan las obligaciones laborales. Sin embargo, hasta el momento no recibieron esa documentación ni una notificación fehaciente que formalice el cierre.
“La primera preocupación que tienen es cómo les van a pagar. Hemos pedido a la empresa que nos mande las liquidaciones”, explicó Fernández.
El gremio señaló que su prioridad es intentar que la situación pueda modificarse y evitar, si existe alguna alternativa, la pérdida de los puestos de trabajo. En caso de que la decisión empresarial sea definitiva, buscará que se respeten todos los derechos de los empleados y que las liquidaciones se realicen de acuerdo con lo que establece la normativa vigente.
Por ahora, no hay medidas de fuerza anunciadas. Fernández aclaró que los trabajadores continúan desempeñándose con normalidad y que, mientras no exista una comunicación formal ni se conozcan los pasos que dará la empresa, el sindicato se encuentra a la espera de definiciones.
El anuncio de Neuquén se produce en medio de una serie de cierres de sucursales de Vea en distintas provincias. Durante 2025, la cadena perteneciente al grupo chileno Cencosud bajó las persianas de establecimientos en localidades como Castelar, Moreno, San Pedro y otras ciudades de Buenos Aires, además de sucursales en Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán.
Los cierres fueron vinculados en distintos informes periodísticos con la caída del consumo, la reducción de las ventas y el aumento de los costos operativos, especialmente los alquileres comerciales. En octubre de 2025, por ejemplo, el cierre de las sucursales de Castelar y Moreno afectó a cerca de 80 trabajadores, entre empleados que fueron indemnizados y otros que lograron ser reubicados dentro de la empresa.
En febrero de este año, además, se informó que Cencosud había cerrado 13 locales de Vea, junto con establecimientos de otras marcas del grupo, durante el último trimestre de 2025.
El escenario nacional suma preocupación entre los empleados de Neuquén, aunque cada cierre responde a condiciones particulares de funcionamiento y de negociación de los locales.
En el caso neuquino, los trabajadores comenzaron a sospechar que podía haber cambios cuando observaron que la empresa local había indicado que llegaría menos mercadería al establecimiento. Ese movimiento encendió las alarmas, pero la confirmación que recibieron hasta ahora sigue siendo informal, según explicó Fernández.
El sindicato insiste en que necesita conocer los términos concretos de la decisión y las condiciones en las que se instrumentará el cierre. “Nuestro deber, en principio, es ver si la situación puede cambiar y, si no, que la gente cobre todo lo establecido”, sostuvo el dirigente.