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¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es Superman? No, es un coche deslumbrando a todos en la tarde de este domingo radiante y primaveral. Juan Carlos Barbato es uno de los mecánicos con más experiencia de la zona y su taller es una escuela tuerca para los que comparten la misma pasión por los fierros.
Hace tres años se embarcó en un proyecto que parecía imposible. Diseñar una baquet para hacerla rodar por las rutas y caminos de la región. El desafío no era para nada fácil, tuvo altos y bajos porque la idea iba más allá de lo que puede representar la restauración de un vehículo antiguo.
Nacido en Quemú Quemú, La Pampa y radicado en Allen desde 1980, Juan Carlos Barbato tiene toda una vida ligada a la mecánica ya que empezó a trabajar en el taller de su papá cuando apenas era un niño. Fue jefe mecánico de toda la flota de colectivos de la empresa KoKo durante 10 años y hoy pasa sus días, con "laburo a su ritmo", en su taller de la calle Córdoba. Dice que ya está un poco retirado del oficio pero es uno de los pocos de la Patagonia que entiende de fierros viejos. Es algo así como el “doctor de los clásicos y antiguos”.
Este domingo Juan Carlos hizo el viaje inaugural de "La Diabla", esa hermosa baquet que creó con la ayuda de su gran amigo Gabriel Schefer, y los consejos de otros tantos que sienten el mismo amor por la mecánica. "La Diabla" está diseñada con la cabina y el chasis de un Chevrolet modelo 28 y la mecánica del recordado Opel K 180.
Misión cumplida para Juan Carlos y su "Diabla", que dejan a fuego marcado un mensaje: nunca es tarde para soñar y emprender. Tal vez en un futuro cercano se cumpla otro objetivo para el binomio Barbato - Schefer y "La Diabla". Por el esfuerzo y la pasión puesta en el proyecto, valdría la pena una invitación de los organizadores para participar del Gran Premio Argentino de Baquets que cada año recorre rutas y caminos de la Patagonia.