Familias y vecinos mantienen la protesta desde el miércoles. Denuncian que estudiantes caminan kilómetros y cruzan un río para ir a clases.
La comunidad educativa del CPEM 97 de Los Miches volvió a manifestarse por la falta de transporte escolar y por las deficientes condiciones edilicias en las que funcionan las clases. Padres y madres decidieron cortar el ingreso a la localidad ante la ausencia de respuestas concretas por parte de las autoridades, en un conflicto que, aseguran, no es nuevo y que ya se había planteado.
La protesta comenzó a llevarse adelante este miércoles y continúa este jueves en el acceso a Los Miches, en el norte de la provincia del Neuquén, donde familias y vecinos interrumpieron el tránsito como medida de presión. El reclamo apunta directamente a la garantía del transporte para estudiantes del CPEM 97 y a la necesidad de contar con un edificio propio y adecuado para el dictado de clases.
Según detallaron los propios padres, el establecimiento actualmente funciona en un edificio municipal que fue cedido de manera provisoria, pero que ya resulta insuficiente para albergar a todos los alumnos. Además, denunciaron que se restringió el acceso al transporte para aquellas familias que superan determinado ingreso mensual, lo que dejó a varios estudiantes sin posibilidad segura de trasladarse hasta la escuela.
Rita Vázquez, madre de uno de los estudiantes, explicó que la medida de fuerza fue definida por un grupo numeroso de familias de la comunidad y de parajes cercanos como Los Guañaco, Tierras Blancas, Lileo y Los Chacayes.
“Se ha decidido continuar con la medida porque no hemos tenido una respuesta concreta con respecto al transporte y con respecto al edificio del CPEM 97”, señaló en declaraciones con Radio 7. Según indicó, el espacio municipal donde actualmente funcionan las clases “ya se quedó chico” y no reúne las condiciones necesarias.
La madre detalló que el establecimiento no cuenta con un SUM ni con un patio cubierto que resguarde a los estudiantes durante el invierno. “Muchos chicos se llevan el almuerzo porque, con los contraturnos y la distancia, no pueden ir y volver a sus casas. Terminan comiendo en la plaza o en las veredas”, describió.
A esta situación se sumó, días atrás, la notificación de que los estudiantes cuyas familias perciben ingresos superiores a un determinado monto —mencionaron cifras cercanas a 1.300.000 pesos— dejarían de contar con el servicio de transporte escolar.
“La postura nuestra es que el hecho de cobrar ese monto no garantiza que la familia tenga un vehículo, que sepa manejar o que pueda pagar un taxi. Acá no tenemos servicios de colectivos todos los días y la zona es de tierra”, explicó Vázquez.
El problema del transporte impacta directamente en estudiantes que viven en zonas rurales o alejadas del casco urbano. Según relataron los padres, algunos jóvenes deben recorrer varios kilómetros a pie para llegar al colegio, e incluso atravesar un río que en determinadas épocas del año presenta crecidas que dificultan o impiden el paso.
“Los chicos se ven obligados a viajar a dedo. Algunos bajan de la comunidad a caballo”, sostuvo la madre, quien remarcó que no existe ninguna garantía de que los adolescentes puedan llegar y regresar a sus hogares en condiciones seguras.
El reclamo por el transporte no es nuevo. Las familias recordaron que durante el año pasado ya se habían registrado inconvenientes similares, lo que derivó en reiteradas gestiones ante el Ministerio de Educación sin que, según afirman, se haya logrado una solución definitiva.
Durante la jornada de protesta se hizo presente la directora del Distrito 14, Natali Vázquez, quien dialogó con los manifestantes. De acuerdo a lo informado por los padres, la funcionaria explicó que la decisión vinculada al transporte obedecería a criterios administrativos relacionados con los ingresos familiares.
Sin embargo, las explicaciones no fueron consideradas suficientes por la comunidad educativa, que resolvió mantener la medida de fuerza hasta obtener una respuesta concreta que garantice el servicio para todos los estudiantes que lo necesiten.
El corte en el ingreso a Los Miches continúa sin acuerdo y los manifestantes señalaron que el objetivo no es solo visibilizar el reclamo por el transporte, sino también insistir en la necesidad de contar con un edificio propio para el CPEM 97 que permita desarrollar las actividades en condiciones adecuadas.