Hasta la vieja comisaría local, llegó una pobre perrita malherida. Era una tarde de diciembre del verano del año 2019. En la puerta apareció el pequeño animal abandonado con un aspecto bastante desaliñado y con su pelo tan enmarañado que parecían rastas y que no le permitían ver prácticamente y se le dificultaba de sobremanera hacer sus necesidades.
“Estaba muy lanuda con unas especies de rastas y con muchos problemas para caminar y para comer porque aparentemente la habían lastimado otros perros y creemos que por eso llegó a refugiarse a este lugar”, contó el cabo Santiago Mamaní, uno de los efectivos que la rescató y decidió darle una nueva oportunidad para que tenga una vida mejor y saludable.
Al llegar la perrita a su lugar de trabajo, Mamaní junto a su compañero -el cabo primero Maximiliano Chávez- comenzó con las averiguaciones para certificar si tenía dueños. Pronto les llegó la información desde el área de Zoonosis del municipio local, en la cual los empleados dieron a conocer que el pequeño animal desde hacía un tiempo se había aquerenciado en el patio exterior de ese lugar.
“Fue en ese momento que decidimos darle un nuevo hogar. La primera intención fue darle un lugar de tránsito hasta que se recuperara completamente y después ver si alguna familia la quería adoptar”, señaló Mamaní.
Fue así como los efectivos policiales comenzaron un operativo de atención y cuidado permanente. Tanta fue la dedicación que muy pronto inevitablemente comenzaron a encariñarse con la perrita. “Lo primero que se nos ocurrió hacer fue llevarla a una perruquería en Zapala para que le cortaran el pelo. Ya casi no podía ver y se le dificultaba mucho para hacer sus necesidades”, señalaron.
El cariño se fue replicando en el resto de los efectivos policiales y todos comenzaron a colaborar con su cuidado y en la compra de alimentos. Al día de la fecha, Corbata cuenta con el calendario completo de vacunas y está castrada. “El nombre se lo pusimos porque tiene un manchón blanco que atraviesa todo su pecho, como si fuera una corbata”, contaron los policías.
Con respecto a qué le pudo haber sucedido a la perrita los efectivos comentaron que tal vez en su momento la abandonaron o alguien la perdió y nunca la encontró.
Los policías contaron que una vez que decidieron dejarla a vivir en la unidad le mantienen su corte de pelo y su higiene en forma permanente y con el tema de la alimentación la mayoría de la guardia colabora con el alimento y el cuidado de Corbata.
Respecto a cómo pasa sus días en la unidad policial, Mamaní comentó que tiene su rutina de guardiana y colabora en correr los caballos que se acercan a pastar al patio de la unidad o a la cancha de césped que tienen en el predio. “La perrita es una compañera más, a veces cuando no está la llamamos y la buscamos porque siempre anda rondando entre nosotros”, dijo Chávez. Agregó que “a la mañana cuando hacemos el izamiento del pabellón también está formada al lado nuestro. Es una buena compañera. A veces cuando salen patrullas por las calles del pueblo ella va detrás. Va y vuelve con ellos”.
Confió a modo de anécdota que “al móvil sube en ocasiones, debe ser porque la primera vez que la llevamos a cortarle el pelo la llevamos en el móvil y se ve que quedó asustada”.
Por su parte, Mamaní comentó que Corbata tiene el afecto de todos. “En la guardia tiene un sillón con su nombre. Es muy mimosa y cariñosa todo el tiempo, salvo cuando está durmiendo. No le gusta que la molesten. Tiene su carácter la perrita”, dijo entre risas.
Ambos policías comentaron también que Corbata ya forma parte del inventario de la comisaría y cada efectivo policial que ha pasado por acá se ha llevado un lindo recuerdo de la perra por el cariño y el efecto que les brindó cada día. Por todos estos méritos en forma cariñosa hace un tiempo le han colocado una plaquita colgada en su collar en la que figura su nombre con el grado de Cabo. “Para nosotros es un privilegio darle ese reconocimiento, se lo tiene bien ganado”, sostuvieron.
Los efectivos por último destacaron el fuerte amor que sienten por los animales tanto en su vida profesional como personal. “En otras oportunidades hemos rescatado perras preñadas o perras con cachorros. Les hemos dado asistencia en la comisaría y luego les buscamos un hogar y los dimos en adopción”, concluyeron.