{# #} {# #}

ver más

CPEM 98, la escuela trashumante que se mueve con sus alumnos crianceros

La dirección está en Neuquén capital pero tiene cuatro sedes en el interior. Recibe a estudiantes de parajes y comunidades mapuches más aisladas.

"La escuela de la ciudad no tiene que ver con ellos, pero esta escuela respeta lo situado", expresó Silvina Funes, directora del CPEM 98, para explicar el formato particular de una escuela secundaria que es única en el país. A diferencia de los grandes edificios estáticos llenos de aulas, este colegio de nivel medio tiene cuatro sedes en pequeñas localidades del interior y muchas veces los docentes se mueven entre una y otra para acompañar la vida trashumante de sus estudiantes crianceros, que vienen de parajes aislados o comunidades mapuches.

Silvina explica que el CPEM 98 no se parece a nada. Si bien tomó gran parte del nuevo diseño curricular que se está trabajando en el Consejo Provincial de Educación, también interpretó las necesidades de los adolescentes que viven en contexto de ruralidad, así como la idiosincrasia típica de cada población, con los ritos o la lengua mapuche como parte de su ADN.

El colegio tiene una sede administrativa en Neuquén capital y cuatro sedes repartidas por el interior, en Octavio Pico, Aguada San Roque, Huncal y Los Catutos. De esta manera, los estudiantes ya no tienen que trasladarse a la ciudad grande más cercana o vivir con familias tutoras para poder terminar el secundario. Ahora, tienen un servicio de traslado desde sus parajes o estancias hasta la escuela, donde cumplen un horario extendido desde las 9 hasta las 16.
cpem 98.jpg



"Antes de empezar la escuela, tuvimos reuniones con las familias, en Uncal por ejemplo nos decían que cuando los chicos están en familia, aprenden con gusto", dijo Funes y agregó que, con un solo año de experiencia en este sistema, notaron cómo los estudiantes ganaron protagonismo en su proceso educativo. "Los docentes nos dicen que los ven reír, compartir entre ellos y hablan con sus maestros, aunque antes eran muy callados en las escuelas de ciudad", destacó.

De este modo, los jóvenes pueden pasar sus jornadas escolares y regresar a casa para compartir con sus abuelos, padres o hermanos. También pueden juntarse a hacer las tareas con compañeros, aunque el escenario rural que habitan muchas veces les presenta dificultades. "Cada estudiante recibió una notebook al empezar las clases, pero en Uncal hay muchos que sólo pueden cargar la batería en el colegio porque no tienen electricidad ni paneles solares", dijo Funes y agregó que se está trabajando con OPTIC para mejorar la conectividad en ese lugar.

En la mayoría de las casas rurales del resto de las sedes, los estudiantes tienen electricidad y buena señal de Internet. Sin embargo, Funes destacó que disfrutan en gran medida la experiencia presencial en el colegio. "Sus familias pedían una escuela cercana para que sus hijos tuvieran los mismos derechos que cualquier otro chico de otra familia, y vemos que son chicos que ven la escuela como un lugar elegido para estar, compartir y aprender", afirmó.

Inserta en un contexto diferente al de las escuelas de ciudad, los profesores deben trasladarse para llegar a estas localidades y empaparse de una cultura nueva. Aunque todavía no se aprobó el taller extracurricular de lengua mapuche, la sede de Uncal se inauguró el año pasado con un saludo al sol y la presencia del lonko de la comunidad. "Su presencia es muy importante porque nuestros auxiliares de servicio y los estudiantes son parte de la comunidad mapuche", expresó.

cpem 98 aguada.jpg

Del mismo modo, el CPEM 98 también interpreta la cultura trashumante de sus alumnos. Muchos de ellos son familias crianceras que viajan a las zonas altas con sus piños y que deben cambiar a otra de las sedes de la escuela para continuar su trayectoria educativa. De esta manera, los docentes deben moverse con ellos y convertirse también en trashumantes.

Como fue difícil adaptar la administración del colegio a esta modalidad casi nómade, los estudiantes están terminando ahora su ciclo lectivo de 2022. Sin embargo, el objetivo del colegio es adecuarse cada vez más a la realidad de los jóvenes para brindarles una educación de calidad. Por eso, buscan implementar un comedor y ya funcionan con duplas pedagógicas que amplifican la contención dentro del aula.

Silvina se deja conmover por los esfuerzos que hacen los adolescentes para llegar a la escuela y nutrirse de conocimientos. "Nuestra alumna que vive más lejos está en Puente Carreri, fue muy difícil conseguirle transporte y empezó las clases recién en noviembre, así que se llevó todas las materias", dijo y agregó: "En el verano, se iba a caballo a otro paraje para buscar señal y completar las tareas, y está rindiendo desde el 6 de febrero todas sus materias previas con aprobado"

"Con esas historias te das cuenta de que la escuela vale, porque antes tenía que ir a caballo a un lugar mucho más lejano para estudiar", dijo y explicó que ve el contraste entre otros adolescentes que prefieren no estar en la escuela y sus alumnos, que valoran ese espacio como un momento para compartir con sus pares.

El colegio comenzó a funcionar a mediados del año pasado. Los profesores viajan desde Añelo, Rincón de los Sauces, Centenario o Vista Alegre para dar clases con una modalidad diferente, adecuados al escenario en el que se emplaza cada sede. La matrícula de 2022 fue de 63 alumnos, y este año creció tanto el número de estudiantes que el Ministerio de Educación ofreció tráilers para ampliar la capacidad edilicia de las sedes.

cpem 98 octavio pico.jpg



Los jóvenes cursan de lunes a jueves. Los viernes, los docentes hacen reuniones virtuales y Silvina se conecta con los cuatro vicedirectores (uno por cada sede) para planear las actividades de la semana siguiente. "Tenemos una comunicación permanente, además de las reuniones, hablamos por teléfono todos los días", dijo sobre el desafío de coordinar un colegio con edificios tan distantes.

Por ahora, el colegio avanzó con estudiantes de primero, segundo y tercer año en un formato plurianual; es decir, con todos los años cursando juntos. Sin embargo, a partir de este ciclo lectivo ya hay estudiantes que comenzarán la modalidad de cuarto año. Funes adelantó que estará vinculada a la Economía, aunque no se brindaron detalles sobre el plan de estudios específico.

El CPEM 98 funciona como una experiencia piloto para algunos aspectos que aplicará el nuevo diseño curricular de la educación media en la provincia de Neuquén, con las duplas pedagógicas como principal herramienta. "Lo que comienza en primer año ahora nosotros ya lo aplicamos el año pasado", dijo Funes y agregó que, sin embargo, todavía son el único colegio con este sistema móvil y descentralizado que flexibiliza sus métodos para adaptarse a distintas realidades.

Te puede interesar