Llega la Noche Vieja y es tradicional que cientos de familias neuquinas opten por hacer una celebración al aire libre para recibir el año entrante en medio de las temperaturas de verano. Sin embargo, en Neuquén es frecuente que el viento les juegue una mala pasada a aquellos que ponen la mesa en espacios abiertos. El pronóstico del tiempo y la predicción de los vientos, entonces, se convierten en una herramienta fundamental para planificar los encuentros familiares del 31.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para este 31 de diciembre se espera mucho calor para Neuquén capital, con una temperatura mínima de 18 grados centígrados y una máxima que llegará a los 35 grados durante el horario de mayor intensidad del sol. Se espera que para la noche la temperatura descienda apenas a los 30 grados, por lo que será una fiesta muy calurosa para recibir el nuevo año.
Se pronostican cielos cubiertos hacia el anochecer, aunque la posibilidad de precipitaciones es muy baja y llega apenas al 10% hacia el final de la jornada. Sin embargo, la intensidad de los vientos sí preocupa a aquellos que quieren celebrar al aire libre.
Por la mañana, la velocidad promedio será de 23 a 30 kilómetros por hora, y se intensificará hacia el final de la jornada, con una velocidad promedio que llegará hasta los 40 kilómetros por hora en su punto máximo. Las ráfagas pueden ser todavía más intensas, con velocidades que llegarán a los 69 kilómetros por hora.
De esta manera, y si bien las altas temperaturas lo permiten, es necesario resguardarse de la noche ventosa o tener en cuenta las ráfagas a la hora de organizar celebraciones para recibir las primeras horas de 2023.
Para el domingo y lunes se espera un leve descenso de la temperatura, con máximas que oscilarán entre los 28 y los 29 grados. Según informó la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), también se pronostican vientos intensos para el 1 y el 2 de enero. El calor regresará con el correr de los días, con máximas que van a superar los 30 grados el resto de la semana.