Desde Bomberos Voluntarios de Centenario advirtieron sobre el alto costo del equipamiento necesario para combatir incendios
Detrás de cada bombero que combate un incendio hay una inversión millonaria en equipamiento indispensable para proteger su vida en situaciones extremas. En Neuquén, vestir de manera completa y adecuada a un integrante del cuerpo activo cuesta actualmente alrededor de 7.000 dólares, una cifra que refleja el enorme esfuerzo económico que deben afrontar los cuarteles para garantizar intervenciones seguras.
Desde Bomberos Voluntarios de Centenario explicaron que no se trata de un gasto accesorio, sino de una necesidad fundamental para preservar la integridad física del personal que ingresa a escenarios donde las temperaturas extremas, el humo tóxico y el derrumbe de estructuras son riesgos permanentes. “El recurso más importante que tenemos es la gente y por eso no se puede ahorrar en seguridad”, sostuvo el jefe del cuerpo activo, Patricio Álvarez, en diálogo con LU5.
El detalle del equipamiento necesario para un solo bombero impacta por sus valores. Un casco apto para incendios estructurales cuesta cerca de 600 dólares, mientras que el traje completo —chaqueta y pantalón ignífugos— tiene un valor de entre 1.500 y 2.000 dólares, según la calidad y procedencia. A ello se suman los guantes especiales, cotizados entre 150 y 200 dólares, y las botas, cuyo precio ronda otros 160 a 200 dólares.
Sin embargo, el elemento más costoso es el equipo de respiración autónoma, es decir, el tanque de aire que los bomberos utilizan en ambientes donde no hay oxígeno respirable o existe presencia de humo y gases tóxicos. Cada uno de esos dispositivos cuesta actualmente entre 4.500 y 5.000 dólares.
Desde el cuartel señalaron además que una unidad de emergencia debe contar con al menos cuatro equipos de respiración autónoma, por lo que el monto destinado únicamente a esos elementos asciende a decenas de miles de dólares. A ello se suman repuestos, mantenimiento técnico y renovación periódica de materiales.
Los costos operativos no terminan en la indumentaria. También se deben reponer de manera constante materiales que se deterioran durante las intervenciones. Una sola manguera de incendio, por ejemplo, cuesta entre 380 y 500 dólares, según el modelo y diámetro.
La importancia de contar con personal correctamente equipado quedó en evidencia este domingo, cuando los Bomberos Voluntarios de Centenario debieron afrontar tres incendios en simultáneo en distintos puntos de su jurisdicción.
La primera emergencia se registró cerca de las 16 en un predio abandonado ubicado detrás del cementerio de la ciudad, en la zona de ingreso a Centenario. Allí se desató un incendio de grandes dimensiones que generó llamas de entre 25 y 30 metros de altura, impulsadas por la abundante vegetación seca acumulada en el terreno.
El foco puso en riesgo directo a galpones y a un comercio mayorista cercano, por lo que fue necesario desplegar cuatro dotaciones para evitar que el fuego avanzara sobre las estructuras. El operativo, además, se vio complicado por la falta de accesos adecuados al lote.
Mientras ese incendio todavía demandaba recursos, otra dotación fue convocada por un nuevo foco ígneo en la zona del lago Mari Menuco, donde el fuego se habría originado por brasas mal apagadas tras un asado en cercanías de un barranco.
En paralelo, el cuartel recibió un tercer llamado por el incendio de una camioneta en la zona de parcelas, siniestro que provocó daños materiales totales en el vehículo.
De esa manera, en una sola tarde, el cuartel debió responder a tres emergencias de distinta complejidad, una situación que ddemandó exigencia operativa y puso a prueba el trabajo de los bomberos. Ante la complejidad de estas situaciones, Álvarez remarcó la importancia de que los miembros del cuartel cuenten con la vestimenta adecuada para no resultar heridos en cada procedimientos.