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La prolongada suspensión del servicio que se registró por el corte de una fibra óptima puso en jaque a miles de usuarios de Neuquén y Río Negro.
¿Cuánto tiempo puede usted vivir sin estar conectado a internet? ¿Cuánto tiempo puede permanecer sin mirar televisión y sin enterarse de lo que ocurre en el mundo?
Miles de habitantes del Alto Valle de Río Negro y Neuquén lo experimentaron de prepo, durante más de un día, a raíz del corte de una fibra óptica ocasionado por el violento temporal de viento que azotó a buena parte del país.
Para los usuarios del servicio Personal Flow (que incluye internet y cable) fue una odisea que comenzó a las 19.32 del viernes. La inmensa mayoría pensó que se trataría de algo pasajero (como suele ocurrir), aunque a medida que pasaba el tiempo la preocupación fue creciendo de manera vertiginosa.
Los viernes a la noche suelen ser ideales para quedarse en casa a mirar alguna película, una serie de Netflix o un programa de televisión. Para quienes viven solos, las redes sociales suelen ser los lugares de encuentro con amigos y otros usuarios. Todo eso tuvo que suspenderse. Los teléfonos tampoco funcionaban bien por errores de conexión o por la lentitud de la navegación a través del sistema de datos.
Muchos comercios que cobran a través del Posnet (con débito o crédito) quedaron sin la posibilidad de hacerlo. El caos se extendía más allá de los hogares.
La sorpresa siguió cuando el domingo a la mañana el problema persistía y no había miras de solución. ¿Cómo era posible? ¿Otro día sin internet?
Vivimos con una increíble dependencia a los medios digitales y a las maravillas que nos brinda la tecnología a través de la web. No nos imaginamos nuestras vidas sin estar conectados al mundo. Hasta que ocurre lo que ocurrió el viernes.
¿Cuánto puede usted vivir sin estar conectado a internet? Es una pregunta que bien vale la pena formular en tiempos en que la información corre a toda velocidad. Cómo canalizar la angustia cuando suceden episodios cómo este es la gran duda que a muchos les gustaría despejar.