Ojo con el golpe de calor
Los signos para reconocer un golpe de calor son temperatura corporal elevada, aceleración del pulso, dolor de cabeza, piel enrojecida, caliente y seca (sin sudor), mareos y náuseas.
Durante un golpe de calor, el cuerpo es incapaz de regular su temperatura, por lo que esta se eleva rápidamente, el mecanismo del sudor falla y el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse. Para ayudar a una persona con estos signos hay que llevarla a un lugar fresco y a la sombra, y comenzar a enfriar su cuerpo con agua para bajar la temperatura.
Ante la persistencia de los síntomas, solicitar ayuda al equipo de salud a través del número de teléfono 107.
Con el objetivo de tener una adecuada protección solar, debemos evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas. Durante el resto de la jornada, utilizar cremas protectoras; usar lentes de sol; gorras o pañuelos para resguardar cabeza, ojos y orejas, y ropa clara y fresca.