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Una pareja de cipoleños, fanática de las bicicletas, decidió emprender la más importante aventura de sus vidas. Es que, para festejar su primer año de casados, Leisa (29) y Nicolás (28) decidieron viajar desde Cipolletti a Las Grutas en bicicleta, un recorrido en el que tuvieron que pedalear más de 48 horas (es la sumatoria del tiempo que estuvieron encima de las bicis), con varios factores naturales en su contra: el viento y el frío de los últimos días, como así también los fuertes rayos de sol que se daban por momentos. Sin embargo, pese a las dificultades, lograron su objetivo.
En diálogo con LMCipolletti, Leisa contó detalles de su viaje hasta la ciudad balnearia, el cual iniciaron el domingo 12 de febrero desde Cipolletti, y culminó el jueves 16, en las playas rionegrinas.
“Arrancamos el domingo a las 6:30. Ese día hicimos 171 km desde Cipolletti a Chimpay. Fueron 14 horas pedaleando y decidimos hacer noche allí porque caímos entre rosetas y las bicis se picharon. Si bien teníamos el líquido para arreglarlas, eran tantos pinchazos que no nos alcanzaba, así que hablamos con los encargados de la YPF de esa ciudad y nos dejaron acampar ahí”, relató la joven, respecto del inicio de su viaje.
Al día siguiente, y ya con las ruedas de sus rodados en condiciones para seguir, la pareja volvió a la ruta, pero -por las condiciones climáticas- sólo llegaron hasta Pomona. “Ese día hicimos noche en un camping y, honestamente, las personas han sido muy buenas y solidarias con nosotros, cada vez que contamos nuestra aventura. Después de descansar y de abastecernos de agua y otras cosas que necesitábamos, continuamos con el viaje”.
Otra vez sobre la cinta asfáltica, en esta nueva jornada de recorrido, la pareja fue desde Pomona a San Antonio, el tramo más complejo de todo el viaje. “Fueron 16 horas pedaleando, y además de que nos tocó una jornada de mucho viento y lluvia, ese tramo tiene muchas subidas y bajadas, y ni hablar que no hay nada de reparo, por lo que, entre el viento y los camiones, gran parte del tiempo nos tocó circular por la banquina”, declaró Leisa. Y luego agregó que logaron llegar ya de noche al hotel Copa Caribe, en donde el encargado les hizo un lugar para que pudieran acampar.
Si bien el objetivo final era Punta Perdices, sitio que no conocen, decidieron continuar hasta Las Grutas, lugar en el que se habían casado el año pasado y del cual son fanáticos. De esta forma, y ya tan cerca de su destino, retomaron las bicicletas para pedalear hasta Las Grutas. “Habrán sido otras 8 horas andando, pero lo conseguimos”, siguió la joven respecto de su viaje.
Aunque tuvieron la posibilidad de llegar antes a su destino gracias a que camioneros o personas en autos particulares querían acercarlos hasta las playas, ellos se negaron. “Cuando contábamos que la idea era ir de Cipo a Las Grutas, muchos nos miraban y nos decían que estábamos locos, y algunos camioneros se ofrecieron a llevarnos, pero nos negamos. Era hacer trampa y nosotros queríamos cumplir con lo que nos habíamos propuestos”.
Explicando cómo se gestó esta aventura, Leisa reveló que cuando conoció a Nicolás, el tema bicicletas era algo que tenían en común. Tiempo después fue que iniciaron su noviazgo y, tras dos años del mismo, decidieron pasar por el altar en febrero del 2022.
“Nos gusta muchísimo la bici. Siempre habíamos hablado de hacer algo así, pero jamás nos habíamos animado… incluso yo no me tenía fe de poder terminar el recorrido, pero ahí justamente donde aparece Nico, porque él es esa persona vitamina que te impulsa a seguir, a querer cumplir tus sueños y objetivos... Es genial poder encontrar a esa persona con la que podés hacer esto. Si bien lo físico es importante para poder cumplir con el objetivo, también lo psicológico, por lo que el alentarnos entre nosotros a seguir fue fundamental para poder hacerlo”, manifestó emocionada la joven.
Respecto de la preparación previa al viaje, Leisa aseguró que ellos suelen andar en bicicleta con muchísima frecuencia, pero que requirieron de dos semanas para organizar todo, desde la compra de instrumentos y repuestos necesarios para las bicicletas, hasta ollas y comida. “Las bicicletas iban cargadísimas. Traíamos almohadas, la carpa para dormir, el iglú de playa y comida. Ni hablar que tuvimos que ahorrar para poder comprar todo esto”.
Pese a que es la primera vez que se animan a algo así, ya sueñan con poder hacer otro viaje similar, pero con un paisaje diferente. “Ya hablamos de poder ir a Chile, o recorrer la cordillera o la zona de Siete Lagos. Sino será el norte del país… A nosotros nos gusta andar en bici y la naturaleza y encontrar alguien con quien poder hacer esto no tiene precio…. Hay que vivir estos momentos, porque son los que realmente se atesoran en el corazón, los que te llevas”.
Instalados desde el pasado jueves en la ciudad balnearia, Leisa y Nicolás regresarán al Alto Valle en auto, principalmente por cuestiones de tiempo. “Nos quedamos hasta el fin de semana en Las Grutas porque están viniendo familiares nuestros. Y dado que el lunes tenemos que volver a trabajar, el regreso será en auto, pero no hay dudas que queremos seguir con esto, por lo cual intentaremos ir en estos días a Punta Perdices”, cerró la joven.