El gobierno de la provincia avanza con su política de tolerancia cero a la corrupción y los delitos en la administración pública. Los detalles.
El gobierno de la provincia de Neuquén avanza con la purga de empleados estatales a partir de su política de tolerancia cero a la corrupción, los delitos y las faltas de disciplina en todos los ámbitos de la administración pública. Este martes fue despedido un oficial de alto rango de la Policía de Neuquén que había sido condenado por la Justicia.
Según se informó desde el Ejecutivo provincial, el ahora ex oficial había sido expulsado hace un mes de la Policía. Sobre él pesaba una condenad por violencia y privación ilegítima de la libertad, una decisión judicial que automáticamente lo dejó afuera de la institución.
La propia Jefatura de Policía había iniciado la destitución por cesantía del ahora ex oficial Oscar Horacio Ceballos, sobre quien pesa una condena por la comisión de los delitos de “privación ilegítima de la libertad con abuso de funciones y sin las formalidades, agravada por la violencia”.
La pena que le impusieron fue de dos años y cuatro meses de prisión de ejecución condicional, por lo que no fue a la cárcel, además de la inhabilitación especial por el doble de tiempo de la condena, para ejercer cargos en fuerzas de seguridad; desempeñar cualquier función, empleo o actividad vinculada con la seguridad de las personas o bienes, así como para la tenencia y portación de armas de fuego.
La inhabilitación tornó jurídicamente imposible la continuidad de la relación de empleo en la Policía que, de todos modos, no podía ni pretendía tener a un efectivo de alto rango condenado en sus filas.
En documentación oficial consta que las actuaciones judiciales se iniciaron a partir de un memorándum del 10 de octubre de 2023, emitido por el titular de la Comisaría Especial de la Niñez, Adolescencia y Familia N 5 de la localidad de Rincón de los Sauces, mediante el cual informó que, a las 11:58 de ese día, y ante la solicitud de auxilio de Ceballos, el personal acudió a la comisaría donde trabajaba el policía y constantó la presencia de un grupo de civiles.
Fue a partir de ahí que el ahora ex oficial incurrió en delitos, por los que se abrió una causa que lo halló culpable en las distintas instancias judiciales por las que pasó el expediente, lo cual evidencia que las pruebas fueron contundentes.
La sentencia condenatoria se dictó el 31 de marzo de 2025; luego fue complementada por la sentencia de cesura y después fue confirmada por el Tribunal de Impugnación. Ahora, tras la finalización del expediente administrativo, fue alcanzado por la purga de trabajadores estatales.
En marzo de 2025, por pedido de la fiscal de Rincón de los Sauces, Rocío Rivero, el ex comisario Ceballos fue declarado penalmente responsable por detener sin motivo a una persona que pretendía realizar una denuncia en la fiscalía y luego agredirla. El juez que dictó sentencia fue Luciano Hermosilla, quien resumió que el ex oficial “no habría tenido un motivo, por lo menos probado en juicio, que le dé identidad a la detención”.
De acuerdo con la teoría del caso que acreditó el Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió mientras la víctima “aguardaba tranquila en la vereda de nuestro edificio judicial en calle Irigoyen 618 para ser entrevistada y denunciar en Fiscalía un hecho ocurrido horas anteriores”.
En ese contexto el denunciante fue abordado con violencia por Ceballos, “quien lo embistió con su cabeza”, y fue aprehendido “sin motivo alguno”. Según detalló Rivero, Ceballos le agarró las manos por la espalda y les ordenó a otros efectivos que lo esposen, le saquen el celular y lo lleven al móvil policial.
La agresión quedó registrada por las cámaras de la Oficina Judicial de la localidad. La fiscal del caso sostuvo que la dinámica que se ve en el video, además de lo que indican los testigos, confirma que el resto de los efectivos actuó con un “temor reverencial” y con “obediencia” respecto del condenado debido a su jerarquía.