El proyecto genera un perjuicio para los usuarios de gas de la Patagonia y quita el subsidio para amplios sectores poblacionales del país.
La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción en general este miércoles al proyecto de Ley, enviado por el gobierno del presidente Javier Milei, que modifica el alcance de la tarifa diferencial de gas natural por zona fría.
La iniciativa, que al cierre de esta edición se trataba por capítulos, generará un perjuicio para los usuarios de gas de Neuquén y la Patagonia, ya que, en uno de sus artículos, la norma deja a criterio del Ejecutivo nacional el porcentaje a aplicar en cuanto al descuento que hoy tienen los habitantes de esta región.
Además, otro de los aspectos que podría lesionar este beneficio es el que plantea la forma de tomar el actual descuento del 50 por ciento. En el esquema vigente, la bonificación se aplica sobre el total de la factura, mientras que en el proyecto sancionado por Diputados se quiere calcular sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema (PIST), quedando afuera, entre otros ítems, el costo del transporte y la distribución. En términos concretos, el beneficio para los usuarios será mucho menor.
Se estima que para la Patagonia, con el nuevo mecanismo de cálculo, el aumento en las boletas de gas, dependiendo de los cargos fijos, podría rondar entre el 60 y el 70 por ciento.
La votación resultó de 132 votos a favor del proyecto y de 105 en contra. Como era de esperar, los legisladores neuquinos de la Libertad Avanza Gastón Riesco, Soledad Mondaca y Gabriela Muñoz votaron a favor, mientras que Pablo Todero, de Unión por la Patria, se opuso.
“Fui el único neuquino que defendió la zona fría en cuanto al valor del gas que pagamos los patagónicos. Cómo le van a explicar a la gente los diputados patagónicos que votaron esto hoy. Hay facturas de 60 o 70 mil pesos que se van a ir a 120 o 130 mil pesos”, dijo Todero en la sesión, quien había participado, antes, de una exposición junto a los diputados nacionales patagónicos Juan Pablo Luque y José Glinski (Chubut), Andrea Fretes (Tierra del Fuego), Moira Lanesan, Ana María Ianni y Juan Carlos Molina (Santa Cruz), Adriana Serquis y Marcelo Mango (Río Negro), en la que rechazaron la modificación de la ley Zona Fría.
Por su parte, Karina Maureira (La Neuquinidad) dio quórum, después se ausentó del recinto durante una parte del debate de la ley y al momento de votar se pronunció a favor del proyecto del oficialismo.
Lo que el Gobierno pretende modificar, entre otras cosas, es el artículo 3 de la Ley 27637 de 2021, que establece que la tarifa diferencial será equivalente "al cincuenta por ciento (50%) de los cuadros tarifarios plenos establecidos por el ENARGAS".
En su lugar, la nueva ley que se quiere aplicar sustituye ese artículo 3 por otro en el que se deja sentado que estos beneficios "serán determinados por el Poder Ejecutivo Nacional, por sí o a través de la Autoridad de Aplicación de la presente ley, con las modalidades que considere pertinentes”. Es decir, ese porcentaje de descuento en las tarifas de gas para la Patagonia quedará a decisión del Gobierno. Esto se aprobó también en el recinto al momento de tratarse en particular.
A su vez, desde el punto de vista general, el cambio más trascendente será para las regiones de Buenos Aires, Salta, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis, San Juan, La Rioja, Catamarca y Tucumán, incorporadas con la ampliación de la Ley 27.637.
Para estas zonas de la Argentina, el beneficio de zona fría se limitará sólo a aquellos usuarios que estén registrados en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que son los hogares con ingresos netos inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT).
En la actualidad, los usuarios de esas zonas ampliadas en 2021 tienen un descuento del 30 por ciento del cuadro tarifario y no del precio del gas como propone ahora el Gobierno. Y, en el caso de los hogares vulnerables, el beneficio llega al 50 por ciento, con un consumo tope.
De aplicarse la norma, estos usuarios tendrían el descuento que perciben los hogares con subsidios de las zonas del país que no están dentro de zonas frías, más un porcentaje adicional pero sólo para un volumen de consumo base, que se define por mes y de acuerdo a cada provincia. En números, implica que, de un total de más de 3 millones de usuarios, una gran parte quedaría sin descuento por zona fría y la restante mantendría un beneficio acotado.