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Dos femicidios, una pausa y a seguir

Norma y Luz serán dos números que engrosarán la lista de cada año, aunque del otro lado intentemos lo contrario.

Dos nuevos femicidios y todo se detiene: el tenso clima en medio de las campañas políticas y el fervoroso ambiente en la previa del inicio de la Fiesta Nacional de la Confluencia. Dos nuevos femicidios y las agendas cotidianas ponen una pausa para recordar que, mientras todo eso pasa, las mujeres seguimos siendo violentadas, asesinadas, destrozadas.

La escena se repite en loop. La periodicidad es imprecisa, pero, se sabe, ocurrirá nuevamente en dos, tres, cuatro meses. Quizás dos semanas. Norma y Luz son los nombres de las víctimas del doble femicidio ocurrido en Neuquén en las últimas horas. La brutalidad en que se halló el cuerpo de Norma -mutilado- trajo a la memoria, rápidamente, el nombre de Cielo López, la joven asesinada en 2019 en Plottier. Con el correr de las horas se conoció el asesinato de Luz, su hija, e inmediatamente resonaron los nombres de Karina y Valentina Apablaza, también madre e hija, víctimas de femicidio en Las Ovejas en 2018. Y, así, los puntos en común podrían seguir.

El impacto del hecho en el mundo político también se replica. Algunos actos previstos se suspenden y, al menos por unas horas, no hay lugar para fotos sonrientes. Pero las promesas y los anuncios para intentar frenar los femicidios llegan, poco a poco, a su techo, incluso cuando algunos nunca se cumplieron. ¿Qué más puede hacer el Estado para llegar antes? La pregunta se repite, en loop otra vez, sin respuestas certeras.

Dos nuevos femicidios y todo se detiene, aunque en breve la vida cotidiana volverá a su ritmo habitual. Norma y Luz serán los primeros femicidios del 2023, dos números que engrosarán la lista de cada año, aunque del otro lado intentemos lo contrario, día a día, minuto a minuto. Porque ya no queremos más femicidios y menos toleramos las pausas.

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