El integrante de la agrupación Stunt Neuquén, que tiene 17 años, pidió disculpas y aceptó una probation por un año para evitar el juicio.
Un adolescente de 17 años que agredió a una inspectora de tránsito durante un operativo en la Isla 132 accedió a la suspensión del juicio a prueba y evitó que el caso avance a debate oral. Como parte del acuerdo, pidió disculpas públicas, asumió una serie de compromisos por un año y deberá afrontar una multa de 12 millones de pesos, además de los costos por los daños ocasionados.
La resolución se formalizó este martes al mediodía en una audiencia de control de acusación realizada en la Ciudad Judicial de Neuquén. La jueza de la Niñez y Adolescencia, Carolina García, avaló los términos de la Suspensión de Juicio a Prueba (SJP) presentados por el asistente letrado del Ministerio Público Fiscal, Matías Cabezas, de la fiscalía de Delitos Juveniles.
El hecho que originó la causa ocurrió el 22 de marzo de 2025, alrededor de las 3:40, en el sector de la Isla 132, en inmediaciones de la calle Ara San Juan, en el Paseo de la Costa. Allí se desarrollaba un control de motocicletas cuando el joven atacó a la directora de Tránsito del municipio, Yanina Pili, de 39 años.
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal y la Policía provincial, la funcionaria se acercó a asistir a un compañero que había solicitado apoyo. En ese contexto, el adolescente, con la intención de impedir su intervención, le propinó dos patadas a la motocicleta oficial que conducía —una Honda Tornado 250 c.c.—, lo que provocó que cayera al suelo. Una vez allí, la volvió a agredir y tomó el casco que utilizaba, arrojándolo contra el piso.
En ese momento, el agresor fue identificado como uno de los integrantes del grupo Stunt Neuquén "Bajamos a los carros".
Como consecuencia de la agresión, la inspectora sufrió lesiones de carácter grave que la mantuvieron un mes sin poder desempeñar sus tareas habituales. Además, se registraron daños tanto en el casco como en el rodado oficial.
En un primer momento, la acusación fue por daño agravado en concurso real con lesiones graves, en calidad de autor. Sin embargo, durante la audiencia de este martes, las partes acordaron la aplicación de la probation.
Entre las condiciones impuestas, el joven deberá continuar y finalizar sus estudios secundarios, mantener el empleo que actualmente desempeña en un lavadero de autos, abstenerse de conducir motocicletas y realizar un taller de control de la ira. Estas pautas deberán cumplirse durante el plazo de un año.
Además, realizó un pedido de disculpas dirigido a la inspectora agredida, al personal que intervino en el operativo y a la comunidad. El presidente del Consejo de Seguridad Ciudadana y abogado querellante por la municipalidad, Marcelo Inaudi, señaló que esa manifestación era una de las condiciones centrales para acceder al beneficio.
Inaudi remarcó que, si el adolescente cumple con todas las reglas de conducta fijadas, la acción penal quedará extinguida. En cambio, si incumple alguna de las pautas, el proceso continuará hacia un juicio oral por los delitos atribuidos.
En paralelo al trámite penal, el joven ya había sido sancionado por el Tribunal Municipal de Faltas Nº 2. El 8 de mayo de 2025 fue condenado al pago de una multa de 12 millones de pesos y se le impuso como pena accesoria la inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo por el plazo de 24 meses, además de la obligación de realizar un curso de educación vial.
El representante de la comuna adelantó que el municipio avanzará en la ejecución del cobro de la multa y en la reparación de la motocicleta oficial, cuyo arreglo fue estimado en más de cinco millones de pesos. Asimismo, no se descarta una eventual acción civil indemnizatoria por parte de la funcionaria agredida.
“El intendente municipal me dio instrucciones de avanzar hasta las últimas consecuencias para esclarecer este episodio y evitar que se repita”, sostuvo Inaudi. También defendió el trabajo del personal de tránsito y cuestionó a quienes protagonizan hechos violentos durante operativos nocturnos.
De este modo, el caso quedará sujeto al cumplimiento de las condiciones impuestas durante el próximo año. Si el adolescente respeta cada una de las pautas establecidas por la Justicia, el expediente será archivado; de lo contrario, la causa retomará su curso hacia el debate oral.