Será con un sistema de perfiles de riesgo que el Banco Central detectará cuentas vinculadas con fraudes y circuitos de apuestas ilegales.
El Banco Central de la República Argentina reforzó los controles sobre las transferencias digitales con un sistema de perfiles de riesgo que detectará cuentas vinculadas con fraudes y circuitos de apuestas ilegales.
Desde septiembre, los administradores de transferencias inmediatas recibirán información pública proporcionada por el Banco Central para construir un perfil de riesgo de fraude correspondiente a cada persona. Esos indicadores deberán distribuirse sin costo entre bancos y proveedores de servicios que ofrecen cuentas de pago, como las billeteras digitales.
Las entidades podrán incorporarlos al monitoreo de transacciones, utilizarlos durante el alta de nuevos clientes y consultarlos en las revisiones periódicas previstas por las reglas de conocimiento del cliente (KYC). El mecanismo tendrá una aplicación gradual y funcionará como una capa adicional de información, sin reemplazar los modelos antifraude que cada empresa usa actualmente.
La decisión adquiere otra dimensión por el volumen que alcanzó el sistema de transferencias, donde prácticamente cualquier maniobra fraudulenta puede distribuir dinero entre múltiples cuentas en cuestión de segundos. Sólo durante julio se hicieron 777 millones de transferencias inmediatas por $ 99,5 billones, con crecimientos interanuales de 22,2% en cantidad y 7,4% real en montos. El 76,5% de esas operaciones tuvo una Clave Virtual Uniforme, utilizada principalmente por cuentas de pago, lo que muestra el peso que adquirieron las fintech dentro del circuito.
El nuevo esquema apunta precisamente a superar una de las limitaciones del modelo actual: que una cuenta puede parecer normal para una entidad cuando se observa únicamente la actividad registrada dentro de esa plataforma. Con información más amplia, los administradores podrán detectar patrones que adquieren otro significado al compararse con datos externos y convertir esas señales en un indicador adicional.
El BCRA puso el foco particularmente en cuentas usadas para canalizar dinero hacia otras cuentas asociadas con apuestas clandestinas, aunque la herramienta también alcanzará diferentes modalidades de fraude electrónico.
La ofensiva se incorporó además a una reforma regulatoria más amplia que el BCRA puso en marcha prácticamente en simultáneo para elevar las exigencias de prevención de fraudes dentro de bancos y fintech. La Comunicación A 8471, publicada en el Boletín Oficial el 1° de septiembre, incorporó expresamente el fraude interno y externo al marco de gestión del riesgo operacional. Las entidades deberán definir estrategias, políticas y prácticas antifraude, establecer su nivel de tolerancia al riesgo y tener una estructura específica o una persona responsable de administrar esa función. Para los bancos, el reporte al directorio sobre gestión del fraude tendrá una frecuencia mínima trimestral e incluirá indicadores, incidentes relevantes, medidas correctivas y nuevas modalidades detectadas.
Las billeteras y demás proveedores de cuentas de pago tendrán un calendario más extenso para adaptar sus procesos, tecnología, gobierno interno y mecanismos de control a las nuevas exigencias regulatorias. Entre septiembre y diciembre deberán definir estructuras, responsables, políticas antifraude, niveles de tolerancia e identificar preliminarmente los riesgos vinculados con sus productos, servicios, procesos y canales digitales. Desde enero hasta mayo de 2027 tendrán que documentar procedimientos de identificación, evaluación, seguimiento y mitigación, mientras que entre junio y agosto deberán realizar una autoevaluación integral de cumplimiento. El régimen entrará plenamente en vigencia en septiembre de 2027 y exigirá al finalizar esa etapa un informe especial firmado por la máxima autoridad de cada PSPCP (Proveedor de Servicios de Pago que ofrece Cuenta de Pago), acompañado por una certificación especial de auditor externo.