{# #} {# #}

ver más

El caño de Massa: el gasoducto es lo mejor que tiene para mostrar

Le fue mal con la inflación, sigue a las vueltas con el FMI y los sojeros le torcieron el brazo en la puja por los dólares, pero terminó la primera etapa del GPNK el día estipulado y ya circula gas de Vaca Muerta por su interior.

La represión de Gerardo Morales a las protestas contra su reforma constitucional enfriaron las calorías proselitistas nacionales del inicio del llenado del gasoducto de Vaca Muerta, el caño de Massa. A contramano de los pronósticos opositores el caño que va desde Tratayén hasta Salliqueló se empezó a llenar el 20 de junio, como se había estipulado en el presupuesto de la obra. Fue en la previa del cierre de listas presidenciales.

El gasoducto Néstor Kirchner es la principal estrella de la gestión de Sergio Massa al frente de la convulsionada cartera económica. La rigurosidad con la que se llegó con la obra a la fecha estipulada evitó que el inicio del llenado del caño fuese acompañado de un gran acto del gobierno. Se dejó ese evento para el 9 de julio, cuando culmine la fase de llenado.

A Massa lo aplastó la inflación, le torció el brazo la corporación sojera en la puja por los dólares y el Fondo Monetario Internacional esquiva las definiciones mientras se elige el próximo gobierno, con la amenaza permanente de declarar al país en default. Massa no tiene casi nada para exaltar ahí el candidato Massa del ministro de Economía.

Pero en su rol de presidenciable puede sacar chapa con el gasoducto. La primera etapa se hizo en tiempo récord, más rápido de lo que imaginó Juan José Aranguren, ministro de Energía del gobierno de Mauricio Macri, y ex presidente de la angloholandesa Shell en Argentina.

Juan-Jose-Aranguren.jpg

“La obra no estará lista para el invierno que viene. No tengo otra respuesta. Me baso en a la experiencia de capacidad de cualquier empresa”, dijo hace un año Aranguren. Se equivocó, como cuando subestimó la capacidad de Tecpetrol para batir récords en Fortín de Piedra, y no pudo pagar los subsidios basados en la producción.

La empresa del holding Techint, de Paolo Rocca, demandó al Estado en la Justicia por el incumplimiento con los subsidios al gas de Aranguren, que estimó que Tecpetrol no llegaría a la mitad de la producción que consolidó mientras invertía la primera parte de unos 2400 millones de dólares que presupuestó para activar la extracción en el bloque Fortín de Piedra, una decisión apalancada por la asistencia estatal.

Los resultados de la obra del gasoducto le dieron la razón al candidato presidencial de Unión por la Patria frente a los erróneos pronósticos del ex funcionario macista. Aranguren volvió a perder con Rocca a la hora de estimar resultados empresariales. El Grupo Techint vendió los caños y participó a media con Sacde, de Marcelo Mindlin, de la construcción.

El subsidio fallido de Aranguren a Rocca terminó en la Justicia, a instancias del dueño de Techint. La venta de los caños también. El diputado Waldo Wolff y la diputada Graciela Ocaña, de Juntos por el Cambio, presentaron la denuncia penal contra los funcionario que intervinieron en el proceso de compra. La causa fue desestimada y no alcanzó a frenar la obra.

La gestión de Massa en la cartera de Economía se comió varios goles, pero les hizo un caño a quienes esperaban pasar el inverno sin el nuevo gasoducto.

Te puede interesar