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Una noticia impactante y cargada de tristeza y dolor estremeció los corazones de los vecinos de Zapala. En la madrugada del sábado un accidente vial se había cobrado la vida de un joven que estaba a un mes de cumplir sus 21 años. Más tarde, se confirmó que fue embestido violentamente por una ambulancia del hospital local que regresaba desde Neuquén tras completar una derivación sanitaria.
La víctima fue identificada como Naldo Sáez, al que todos desde siempre conocieron como “Chino”. El joven, de una personalidad sumamente extrovertida, hacía pases de rap y era común verlo en los últimos tiempos haciendo malabares “a la gorra” en los semáforos de la ciudad del centro neuquino.
Precisamente fue en uno de esos tantos semáforos, los cuales fueron testigos de su arte circense, donde la vida le dio la oportunidad de reencontrarse con Sayra Oliva; una amiga de su tierna infancia y de su etapa como alumno en la escuela primaria 99. La joven en sus redes sociales le dedicó un emotivo posteo acompañado con fotos de aquella linda etapa de pequeños estudiantes de guardapolvo blanco.
“Que lamentable noticia querido amigo, me quedo con los más lindos recuerdos de la infancia y el reencuentro después de tantos años. Nos quedó esa juntada pendiente. Me quedo con la última charla que tuvimos en los semáforos, volá alto Chino”, escribió.
'Chino' Sáez había nacido el 19 de agosto de 2002 y vivía en el barrio Antena de Zapala. Su vida se apagó el último sábado en la Ruta 22, más precisamente en uno de los accesos a la ciudad, donde hay escasa o nula iluminación, y los reclamos vecinales se multiplican para que alguien les dé una solución.
Sayra aún conmocionada por las circunstancias de la pérdida de su amigo de la infancia y del recuerdo latente de su último encuentro con Naldo, contó a LMNeuquén que “quiero recordarlo de la mejor manera, siendo mejores amigos de la infancia, compartiendo cumpleaños y años de primaria. Recordaré esa última charla en los semáforos, quedando en juntarnos y compartir unos mates”. Agregó que “no puedo creer que se haya ido, le doy gracias por haber sido una de mis más sinceras amistades”.
Naldo “hacía malabares en los semáforos y a veces también limpiaba vidrios. Ahí fue donde tuvimos nuestra última charla”, recordó la joven.
Por último, le envió las condolencias y espíritu de resignación a su familia, principalmente a Patricia, lamadre de la joven víctima. “Deseo que descanses en paz 'Chino', que nos des consuelo a los que quedamos acá. Te mando un abrazo muy grande al cielo Naldito”, finalizó.