El domingo, la Fundación Pulsar de la UBA incorporará un inédito aspecto en los testeos en tiempo real a votantes.
El barómetro del primer debate presidencial, realizado en Santiago del Estero, reveló, contra algunos pronósticos, que se trató del mayor evento televisivo del año con un pico de audiencia de 44%. Y el de este domingo, se estima, no solamente podría superar esa medida sino que arrojaría evidencias más cercanas a la realidad de lo que suelen reflejar las encuestas de las consultoras en cuanto a porcentaje de indecisos y eventuales inasistencias a las urnas.
Esta vez, incluso, se llegará más lejos con el testeo de las reacciones de la gente, pues el Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires medirá en tiempo real las respuestas emocionales de 100 personas que formarán parte de un estudio especialmente diseñado para el evento.
Desde el organismo se desmintieron, asimismo, algunas percepciones que se daban como un hecho, como ser que a la gente no le interesa las elecciones, o que la campaña resultó anodina.
Esta vez los cinco postulantes a las elecciones del domingo 22 podrían salir de la rigidez con que hablaron en Santiago del Estero y afinar un poco más los mensajes a sabiendas que el estudio de Pulsar tiene una base científica en la medición toda vez que viene de una universidad pública y supuestamente sin ninguna influencia partidaria.
“Seguridad”; “Trabajo y producción”; y “Desarrollo humano, vivienda y protección del ambiente” serán los tres ejes temáticos sobre los cuales los candidatos expresarán esta vez sus propuestas durante la convocatoria que se realizará en la Facultad de Derecho de la UBA. Ese será el mismo escenario de un eventutal debate entre dos candidatos en caso de que sea necesaria una segunda vuelta.