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Volver a trabajo después de dar a luz representa una serie de desafíos y temores que tienen a la lactancia materna como uno de los obstáculos más visibles. Cuando se acaba la licencia por maternidad, muchas mujeres tienen complicaciones para combinar su rutina laboral con ese momento de calma y conexión que representa no sólo la fuente de alimento, sino también la construcción de un vínculo de cuidado para los recién nacidos. Por eso, las mamás trabajadoras usarán esta semana de la lactancia materna para visibilizar sus historias y exigir que se respete este tiempo nutritivo para sus hijos.
"Este año el lema elegido es 'Promover y sostener la lactancia al volver al trabajo', ya que las limitaciones en este espacio siguen siendo la razón más común para que las personas que amamantan dejen de hacerlo antes de lo recomendado o de lo que ellas desean o, incluso, nunca lo hagan", señalaron desde el Ministerio de Salud de la provincia.
El caso de Aldana Mauro, una licenciada en Hemoterapia que trabaja en el Hospital Heller, refleja las dificultades que incluye el proceso de lactancia y la necesidad de tener un ámbito laboral de contención a la hora de mantener la alimentación de los bebés. En enero fue mamá de Ámbar, y el 5 de junio retomó su rutina laboral llena de temores.
"Se terminaba mi licencia por maternidad y tuve mucho temor de volver a trabajar y tener que cortar la lactancia materna, porque fue un tema difícil para mí", dijo la mamá primeriza, que tuvo que solicitar ayuda a las profesionales del Hospital de Plottier, la ciudad donde vive, para poder sostener la lactancia y tomarla como fuente exclusiva de alimentación de su bebé.
"Ámbar nació de 37 semanas por cesárea, su boquita todavía estaban para adentro y cuando se quiso prender al pecho, no podía abrir la boquita y me lastimó", relató la joven mamá, que empezó a sangrar al tercer día de intentar darle el pecho. Por eso, se acercó a las áreas de Lactancia de Plottier y del Heller y tuvo que poner mucho empeño para intentarlo varias veces hasta que Ámbar pudo alimentarse.
"Fueron dos meses de ponerlo todo para salir adelante", dijo Aldana, que agradeció la posibilidad de contar con un jardín maternal dentro del Heller para poder tener a Ámbar muy cerquita de su lugar de trabajo. "Como ella ingresó al jardín, tengo la posibilidad de salir dos veces al día a darle el pecho", señaló.
El cupo en ese jardín la tranquilizó, aunque reconoce que no todas las mujeres tienen estas oportunidades para sostener el vínculo de cuidado con sus bebés una vez que retoman la actividad laboral. "Me parece fundamental que todas tengan estos beneficios porque se genera un vínculo de amor a través de la lactancia", indicó.
Aclaró que tanto sus compañeros como el jefe de su sector se mostraron predispuestos a colaborar con Aldana para que pudiera seguir amamantando a Ámbar. Así, notó mucha comprensión y gestos de contención por parte de su entorno, algo que todavía no es común en todos los ambientes laborales.
"Mejorar las condiciones en el entorno laboral resulta esencial para apoyar la lactancia, por lo que se promueve: apoyar a la dupla durante el momento de amamantar; contar con instalaciones óptimas para la extracción y la conservación de la leche, fomentar una mirada respetuosa en los equipos; y garantizar permisos y licencias que permitan combinar la lactancia y actividades laborales. La implementación de políticas de licencias por maternidad y paternidad pueden mejorar la lactancia. El acto de amamantar es un gesto que debe ser acompañado por la comunidad en general", señalaron desde el Ministerio de Salud.
Una de las estrategias de esta oficina creó las Instituciones Amigas de las Lactancia. "Es fundamental que existan estos espacios para poder garantizar un bienestar a las personas que están amamantando y que tengan la posibilidad de poder sostener la lactancia. Se trata de una responsabilidad compartida. La lactancia es una estrategia sanitaria muy importante y es necesario que no haya dificultades o barreras en los espacios de trabajo”, destacó la ministra de Salud, Andrea Peve.
De esta manera, las Instituciones Amigas de la Lactancia permiten ampliar la promoción y la concientización sobre la importancia de la lactancia y las prácticas óptimas de nutrición segura para lactantes y niñeces de hasta dos años o más.
Además, en los Espacios Amigos de la Lactancia se trabaja para que en la institución o lugar de trabajo conozcan la importancia de la alimentación natural y cuenten con un sector acondicionado para facilitar que las personas en período de lactancia puedan amamantar y/o extraerse leche en un lugar confortable y apto, de acuerdo a criterios de seguridad e higiene, y conservarla en una heladera hasta su horario de salida.