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Los datos de cualquier sondeo indican hoy que en la provincia de Neuquén quien se consagre gobernador el 16 de abril lo hará con el porcentaje de votos más bajo de la historia.
En ninguna de las encuestas que manejan los partidos políticos que se presentarán a estos comicios un candidato logra arañar el 30 por ciento, ni siquiera proyectando indecisos.
Lo que se observa, a un mes y medio de que el electorado neuquino vaya a las urnas, es un escenario de mucha dispersión del voto, producto de un oficialismo desgastado por diversos motivos y una oposición fragmentada.
Entre lo primero, hay que decir que el MPN, además de llevar casi 60 años en el poder (salvando las interrupciones por golpes militares), sufrió en esta instancia la fuga de un sector que se alineó detrás de la candidatura de Rolando Figueroa y que traccionará votos hacia ese lugar. Esto, sumado que el partido provincial viene perdiendo caudal electoral (en porcentaje) desde hace por lo menos tres elecciones a gobernador.
En 2011, Jorge Sapag fue reelecto con el 48.88 % de los votos, en una polarización con Martín Farizano (37,01%), que en ese entonces se presentaba en representación de un frente kirchnerista. En 2015, volvió a ganar el MPN pero con un Omar Gutiérrez que obtuvo el 40.57 %, contra 31.20 % de Ramón Rioseco (Frente para la Victoria) y el 20.84% de Horacio Pechi Quiroga (NCN-UCR).
En 2019, Gutiérrez fue reelecto con el 40.12 %, al imponerse a los mismos rivales: Rioseco (26.18 %) y Quiroga (14.98 %). Y con una salvedad, que es que ese 40.12% del actual gobernador se compuso de un 23.64 % de votos al MPN, mientras que el resto lo aportaron cuatro listas colectoras.
Del lado de la oposición, Figueroa aparece como el principal contrincante del MPN el 16 de abril. El actual diputado nacional apuesta a una pelea directa contra el oficialismo, algo que puede darse, pero con porcentajes de votos muy inferior al de elecciones anteriores. Porque allí van a terciar Ramón Rioseco (Frente de Todos), Pablo Cervi (JxC) y hasta Carlos Equía con su partido libertario.
Todo marca que este será el escenario de los próximos comicios provinciales, con un resultado final a todas luces incierto.