Paloma Favero, egresada de la UNRN y becaria del Conicet, se ganó un lugar en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Forenses y Derechos Humanos del EAAF.
Paloma Favero, criminóloga nacida en Catriel y residente en Cipolletti, fue seleccionada para integrar la Escuela Latinoamericana de Ciencias Forenses y Derechos Humanos creada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
La profesional, egresada de la Universidad Nacional de Río Negro, desarrolla actualmente un proyecto experimental en Paso Córdoba como parte de su doctorado con beca Conicet. "Para mí es un sueño, realmente estoy muy contenta de poder realizarlo", expresó Favero en el streaming de LM Neuquén en vivo sobre su incorporación a la escuela que capacita a especialistas de toda Latinoamérica.
El EAAF lanza esta formación intensiva todos los años, con cupos sumamente reducidos: apenas 15 plazas para todo el continente. "Este año es la onceava escuela, son 15 días de curso con formación tanto teórica como práctica", detalló.
Favero llegó a Cipolletti en 2019 para cursar la licenciatura en criminología en la Universidad Nacional de Río Negro. Inicialmente se inclinaba por la parte social de la carrera, pero las prácticas de criminalística cambiaron su rumbo profesional. "Cuando arranqué, me gustaba más esa parte hasta que empecé a hacer algunas prácticas de criminalística y ahí me apasionó más esa parte de las ciencias forenses", recordó.
La diferencia entre criminología y criminalística es clave para entender el trabajo forense. "La criminología, a diferencia de la criminalística, estudia el porqué de un hecho delictivo. La criminalística estudia cuándo, cómo, dónde", explicó Favero.
Mientras el criminólogo analiza la relación entre la persona y el acto ilícito, elabora perfiles y estudia la mente criminal, el criminalístico trabaja directamente en la escena del crimen con evidencia física. "El criminólogo no ingresa a la escena", aclaró.
Actualmente, Favero desarrolla un proyecto de doctorado en Paso Córdoba con restos enterrados, junto a sus directoras, la doctora Romina Vázquez, antropóloga, y la doctora Ana Julia Pereira, entomóloga.
"La aplicación de esta ciencia básica es forense, es al sistema judicial, responder esos interrogantes", señaló sobre el objetivo de la investigación. El trabajo experimental busca comprender la dinámica de los hechos criminales para poder asistir mejor a la justicia.
"Para saber de qué forma podemos ayudar a las víctimas, tenemos que entender un poco la dinámica de cómo se da un hecho criminal", fundamentó. La investigación analiza los actos de precaución que realizan quienes delinquen: eliminación de evidencia, quema de restos, ocultamiento, enterramiento.
También estudia los patrones de conducta posteriores al hecho: transporte de restos, elección de lugares, uso de vehículos. "Tuvimos en cuenta distintas cosas para poder replicar estas situaciones criminalísticas y poder ayudar a la ciencia", explicó Favero sobre la metodología del proyecto.