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La vida es simple y sencilla si hay convicción de aceptarla como “viene” sin grandes pretensiones. De ir y venir por los “andariveles” de la cotidianidad preocupados solo por ser feliz y dejar huella en lo que se hace. Esta es la historia de José Luis Rodríguez, rionegrino de nacimiento y neuquino por adopción. Hace 41 años le dio vida a una pescadería que marcó el rumbo de la actividad en el centro neuquino y un poquito más allá, en el interior profundo. Años antes había descollado en el boxeo en cuadriláteros regionales y nacionales.
Su carrera pugilística comenzó en el año 1977. Sus primeros combates fueron en varias localidades de la provincia de Santa Fe. Así fue hasta que el destino lo trajo a Zapala donde la vida a su vez lo premió con el nacimiento de su primer hijo. Desde esta ciudad le dio un fuerte impulso y notable continuidad a su deporte boxístico con recordadas contiendas en las ciudades del Alto Valle de Neuquén y Río Negro.
Asimismo, también supo descollar en escenarios zapalinos y de la vecina ciudad de Las Lajas. A nivel local son muy recordadas las veladas boxísticas que se montaban en las instalaciones del Club Don Bosco y el Palacio Municipal, entre otras. “Comencé a practicar boxeo aficionado desde los 15 años hasta los 21. Luego dejé un par de años y a los 27 retomé la actividad hasta que a los 32 años colgué definitivamente los guantes”, contó con nostalgia José. Las categorías en las que compitió “fueron Pluma al principio, Liviano y medio liviano al final de mi carrera”, detalló.
En el camino deportivo sembró mucho y bien por lo que quedaron buenos amigos y en especial un respeto mutuo entre entrenadores y alumnos. A la par de su amor por el boxeo comenzó a asegurar su futuro con el desarrollo de un comercio dedicado al rubro de la pescadería, que después de cuatro décadas sigue más vigente que nunca. “Vendo pescado en forma ininterrumpida en Río Negro y Neuquén desde 1978, año en que nació mi hijo mayor Fernando Marcos”, relató José.
“El boxeo es un deporte de alto impacto y viví muchas cosas en su mundo”, reflexionó José. Finalmente colgó los guantes a los 32 años con un palmarés muy destacado. “Tuve 28 combates en total, con 3 empates y 5 o 6 reveses quizás”, apuntó con orgullo. Remarcó además que la práctica del boxeo le brindó muchas enseñanzas que a lo largo de toda su vida le sirvieron en su trayectoria laboral y personal.
El boxeo le dejó una huella indeleble en su alma y corazón. Tanto es así que al emprendimiento comercial le prestó el nombre o el alias con el cual se hizo popular y muy conocido en el ambiente boxístico: “El Tiburón”.
“Cuando empecé con la venta de pescados aún practicaba boxeo y era muy habitual que llegara a ciudades de Río Negro y Neuquén y me llamaban 'El Tiburón' dentro lo deportivo”, contó José. Ese apelativo ya era como su nombre de identidad, razón por lo cual decidió imprimirle ese mismo nombre a su proyecto comercial.
Por otra parte, manifestó sentirse identificado de alguna manera con estos peces cartilaginosos. “Ellos representan la fuerza, el poder, la energía y la valentía. Además fue siempre como una inspiración porque me gusta en sí el carácter protector y defensivo que ostentan”, comentó.
La “ciudad del viento” vio aparecer a José Luis con apenas 24 años de edad. Lo adoptó para siempre. Su tierra natal es la rionegrina Cinco Saltos. Nació el 22 de agosto de 1958 y comenzó a boxear a los 19 años. En ese tren y de acuerdo a las oportunidades que se abrieron en la ciudad que lo cobijó un 22 de agosto de 1982 (en coincidencia con su cumpleaños número 24) inauguró un local dedicado enteramente a la venta de pescados y mariscos. El nombre comercial elegido fue: Pescadería “El Tiburón”. El negocio tuvo un antecedente más humilde pero no menos meritorio ya que José realizaba la venta ambulante de pescados en los barrios de la ciudad y recorriendo distintos lugares dentro y fuera de la provincia, como General Roca, Rincón de los Sauces y Chos Malal. En Zapala supo extender su actividad en un local habilitado en lo que se conoció como la “La Feria Franca Municipal”.
La atención de la casa matriz de la pescadería la realizó muchos años junto a su esposa y madre de sus hijos, Sandra Labra. Asimismo José contó que a lo largo de las cuatro décadas del funcionamiento siempre ha tenido la incondicional colaboración de sus empleadas Margarita Soto, Gabriela Patricio, María Eugenia Gutiérrez y en la actualidad se encuentra Alicia Parra. En la vorágine de su funcionamiento el comercio tuvo varios lugares de atención y hasta el cambio de nombre. En 1999 por circunstancias personales abrió otro local bajo la denominación de pescadería “Marbella” en forma conjunta con su nueva pareja Herminda Cecilia Viveros, hoy fallecida. Finalmente en 2006 recupera su propia “franquicia” de “El Tiburón”. Ocupó desde entonces varias locaciones hasta llegar a su ubicación actual en la esquina de Bartolomé Mitre y Mayor Torres.
José es padre de cuatro hijos: Fernando Marcos (44 años), Emanuel Gustavo (39 ) y María de los Ángeles (34 ). “Mi cuarto hijo es Nicolás Sánchez. Vive en General Roca y tiene 42 años. Me reencontré con él después de 42 años. Es toda una historia”, señaló. Es abuelo de seis hermosos nietos.
La historia de José, como la de tantos hombres y mujeres que han hecho historia en el ámbito comercial de Zapala, salió a luz y se hizo visible a partir de un exhaustivo trabajo de rescate y revalorización de este patrimonio inmaterial por parte de la secretaría de Cultura de la Municipalidad de Zapala.
“Estos establecimientos han sido parte integral de la vida diaria de los zapalinos, brindando servicios y productos de alta calidad a lo largo de los años”, sostuvo el intendente Carlos Koopmann al entregar los reconocimientos a otros cuatro locales comerciales emblemáticos de la ciudad. En el frente de cada negocio se ha colocado una placa que posee una foto y una breve reseña del lugar. Cuenta además con un código QR que permite el escaneo a través de celulares para obtener más información. Ya son más de 50 locales que forman parte del Recorrido Histórico entre comercios, casas históricas e instituciones.