Luego de varios allanamientos, la Justicia ordenó el desalojo del lugar que funcionaba irregularmente como inquilinato.
Luego de varios controles, allanamientos, notificaciones y clausuras, el viernes se desalojó y demolió la propiedad de Perito Moreno al 100 donde funcionaba un aguantadero el cual contaba de varias irregularidades y había sido denunciado hace años por los vecinos del barrio Arévalo de Cipolletti.
Del operativo participó gran parte del Gabinete municipal, ya que el Ejecutivo asistió a algunas personas y llevó a cabo la demolición del inmueble.
Algunos de los moradores se llevaron sus pertenencias, mientras que otros dejaron las piezas como estaban y se fueron. Las últimas jóvenes en desalojar prendieron fuego parte de la propiedad, pero el incendio no pasó a mayores.
Dentro de las irregularidades, el mismo funcionaba como alquiler temporario, diario y por hora, también se encontraron elementos de procedencia desconocida, estupefacientes y con inquilinos de distintas ciudades los cuales no podían justificar su presencia y estadía en el lugar ni los elementos que allí había.
Los vecinos, además, habían denunciado que el lugar funcionaba como albergue transitorio en forma clandestina, algo que también generaba problemas y situaciones de tensión en el barrio.
El operativo fue encabezo el operativo el fiscal Diego Vázquez, y contó con la presencia, de principio a fin, del Comisario Gustavo Moraga, personal de la comisaria Cuarta de policía de Rio Negro, el intendente Rodrigo Buteler y el asesor de seguridad Aldo Mildemberg, entre otros.