La Justicia detuvo a la inspectora municipal de Centenario -sospechada de presuntas estafas a casi 500 familias en la venta de lotes y casas prefabricadas- y está juntado más indicios para saber cómo operó durante más de un año y medio, a través de grupos de Whatsapp y, en nombre de una “inmobiliaria fantasma”.
La mujer, que trabaja hace más de seis años en la Municipalidad de Centenario, quedó en libertad luego de un allanamiento ordenado por la fiscal Valeria Panozzo, que lleva el caso: se le secuestró documentación y su teléfono celular desde donde, se presume, recibía los pagos de los vecinos, luego de promocionar lotes en distintas partes de la localidad.
Las estafas se habrían extendido a las provincias de Río Negro, Buenos Aires y La Pampa, donde la inspectora y ex bombera de Cinco Saltos, ofrecía lotes en Centenario.
Luego del análisis de las pruebas, se determinará si se le formula o no cargos, en principio por defraudación.
La inspectora, en distintos audios enviados a los compradores de lotes, vendía carpetas por terrenos a $5700 pesos, incluso desde su página personal de Facebook y los cobraba por Mercado Pago.
Además vendía casas por 500 y 600 mil pesos, pero pedía adelantos de 150 mil pesos, de acuerdo a la denuncia que hizo Jesica Correa, una de las damnificadas por las estafas. Los boletos de compraventa también están en manos de la justicia neuquina.
Pero, además la inspectora, se valió de tener supuestas influencias, siempre según los audios que enviaba a sus potenciales compradores, con el intendente de la localidad, Javier Bertoldi y su sobrina y diputada nacional por el Frente e Todos, Tanya Bertoldi.
Esto fue desmentido de manera categórica por la comuna ya que los terrenos que se promocionaban, no sólo no existen en los planos catastrales, sino que algunas zonas mencionadas, como “cerca del autódromo” , del hospital o en el Casco Viejo, son propiedad privada.
El martes por la tarde hubo una reunión de vecinos en la plaza Los Pioneros de Centenario, donde se conocieron más casos de personas que compraron carpetas e hicieron adelantos en efectivo y por Mercado Pago, por lo que el monto de la estafa superaría los $4 millones.