Horror en Centenario: acusaron a una pareja de matar a golpes a su bebé de 39 días
La fiscalía reformuló la acusación y describió un contexto de violencia extrema y abandono. El niño tenía lesiones previas desde su nacimiento.
Un caso estremecedor continúa sacudiendo a Centenario tras la reformulación de la acusación contra una pareja señalada por la muerte de su bebé de apenas 39 días. La fiscalía sostiene que el niño fue víctima de una violencia sistemática y brutal dentro del entorno familiar, en un escenario que también expone abandono y negligencia.
Durante una audiencia realizada este jueves, el fiscal del caso, Andrés Azar, precisó que el hecho ocurrió el 30 de agosto de 2025 en una vivienda del barrio Nueva España. En ese domicilio convivían M.E.M. (padre) y M.S.N. (madre) junto a sus hijos, entre ellos la víctima.
Según la nueva imputación del Ministerio Público Fiscal, ambos acusados agredieron al bebé de manera reiterada mediante golpes, sacudidas y compresiones físicas. Esas agresiones le provocaron múltiples lesiones que derivaron en su muerte. La autopsia fue contundente: el niño falleció como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico grave y otro abdominal, compatibles con la aplicación de una fuerza intensa.
Uno de los aspectos más alarmantes que expuso la fiscalía es que el bebé ya presentaba lesiones de distinta data desde su nacimiento, el 22 de julio. Este dato refuerza la hipótesis de un cuadro sostenido de maltrato, que no se limitó a un único episodio.
Además, los investigadores describieron un contexto de desprotección severa. El niño no contaba con controles médicos adecuados, presentaba signos de malnutrición y habría estado expuesto a sustancias, lo que agrava aún más el escenario en el que vivía.
Frente a estos elementos, la fiscalía reformuló los cargos al padre y atribuyó a ambos el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía. A esto se suman imputaciones por lesiones leves y graves, también agravadas.
En relación a la mujer, el fiscal sostuvo que tuvo un rol activo en la dinámica de violencia, tanto por acción directa como por no haber protegido al niño. Si bien se mencionó que el contexto familiar estaba atravesado por violencia ejercida por el hombre, junto a situaciones de consumo problemático y vulnerabilidad, se aclaró que esos factores no eliminan su responsabilidad penal.
Durante la audiencia también se conoció que existe otra investigación en curso por presunto abuso sexual, iniciada a partir de informes forenses realizados en esta causa. En este caso, los hechos involucrarían a otros niños del entorno cercano de los imputados.
El fiscal indicó que aún restan medidas clave, como entrevistas en cámara Gesell, lo que encendió alertas sobre posibles riesgos para la investigación. En particular, se advirtió que los acusados podrían interferir o influir sobre testigos que todavía deben declarar.
Prisión y riesgos procesales
Tras analizar los planteos de las partes, el juez de garantías Marco Lupica Cristo avaló la reformulación de cargos e incorporó formalmente la imputación contra la mujer. También fijó un plazo de cuatro meses para avanzar con la investigación.
En cuanto a las medidas cautelares, dispuso que M.S.N. cumpla prisión domiciliaria con tobillera electrónica. El magistrado consideró que existen riesgos concretos de entorpecimiento del proceso, especialmente en relación a testigos, y en menor medida, de fuga.
El pedido de la defensa para aplicar medidas más leves fue rechazado por el juez, quien entendió que no ofrecían garantías suficientes.
Por su parte, M.E.M. continuará detenido bajo prisión preventiva. La causa avanza ahora con una acusación más grave y un escenario judicial que podría complejizarse aún más a medida que se incorporen nuevas pruebas y testimonios.
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