Fotomultas y radares en la Ruta 7: qué pasa con el proyecto en los tramos con más accidentes
El intendente de Centenario cerró con una UTE para instalar radares y cámaras inteligentes en el tramo más accidentado del ejido. ¿Lo tratarán los concejales?
Quien maneje a diario entre Centenario y Neuquén sabe de qué se habla. La Ruta 7, que es la columna vertebral del corredor petrolero neuquino, concentra una cantidad de accidentes que ya dejó de sorprender a los vecinos. Hay choques, vuelcos y atropellos todos los días.
Al menos dos siniestros por día en ese tramo, según las estadísticas y los argumentos de la Municipalidad de Centenario, en distintos puntos. La velocidad excesiva es el denominador común. Y la respuesta que encontró el Estado municipal para frenarla es la misma que ya adoptaron otras ciudades de la región, que es la colocación de radares, cámaras y fotomultas.
Sin embargo, detrás del argumento de la seguridad vial se esconde también otro objetivo, que para muchos es recaudatorio. El sistema que impulsa el intendente Esteban Cimolai no le cuesta un peso al municipio, pero le garantiza a una empresa privada el 50% de todo lo que se cobre en multas. Un negocio que, si el tránsito en la ruta es tan peligroso como dicen, promete ser redituable.
Cimolai ya firmó el convenio con la Unión Transitoria de Empresas Speed Radar Tech – Arcuva SAS, que proveerá, instalará y operará el sistema completo, según el proyecto al que accedió LM Neuquén.
La Ruta 7, instalación de radares
La empresa no es nueva en el rubro, ya que funciona en General Roca, Villa Regina, Allen, Cipolletti, del otro lado del río. El convenio tiene vigencia de cuatro años, comprometiendo también a la próxima gestión municipal, y a los seis meses se evaluará si se amplían las zonas de control.
El sistema contempla ocho cámaras en semáforos para detectar cruces en rojo e invasión de senda peatonal, y tres radares fijos de velocidad homologados por normativa nacional.
Las imágenes capturadas, con hora, lugar y patente, irán directo al Juzgado de Faltas de Centenario, que decidirá la sanción. Un radar estaría ubicado en la zona del expeaje, señalada como punto crítico por vuelcos y exceso de velocidad y en rotondas, pero también en el interior de la ciudad de Centenario.
Las ubicaciones definitivas se definirán tras un relevamiento de 15 días que hará la propia empresa. Para operar sobre la Ruta 7, el municipio también deberá obtener autorización de Vialidad Provincial.
La estructura financiera es que la empresa no cobra por adelantado, sino que se queda con la mitad de lo que efectivamente ingrese por infracciones pagadas.
Fotomultas y recaudación: apremios a los que no pagan
El municipio retiene la otra mitad. Además, el convenio incluye una cláusula de rescisión que protege a la empresa: si el municipio dejara de aplicar multas, deberá compensarla con un promedio de ingresos previos. En cuanto a los montos, no están fijados en el proyecto; se regirán por la ordenanza tarifaria vigente, con valores previsiblemente similares a los de otras ciudades de la región.
El convenio también incorpora un mecanismo de apremio: las multas no pagadas con sentencia firme del Juzgado de Faltas se convierten en título ejecutivo, lo que habilita al municipio a iniciar cobro judicial directo, sin necesidad de un nuevo proceso.
A pesar del convenio firmado, el sistema no tiene fecha de arranque. El expediente ingresó al Concejo Deliberante, fue girado a comisión para su análisis y allí permanece, sin tratamiento. Es decir, que todavía no tiene el aval de los concejales, que podrían modificar parte de la aplicación del convenio. Sin ello, las cámaras y los radares no pueden instalarse.
Por ahora, en el tramo más peligroso del corredor petrolero, la velocidad sigue siendo un problema, más allá de que haya o no fotomultas.
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