Le endilgaron “notoria indignidad moral” y se sumó a los despedidos del Estado provincial neuquino por vagos, ñoquis o indisciplinados.
Una trabajadora estatal de Neuquén presentó certificados médicos truchos, con el sello de un profesional que ni siquiera se encontraba en Argentina, ya que vivía en Europa. La mujer fue descubierta, le iniciaron un sumario y ahora la echaron.
El fraude lo perpetró durante el último tramo de la gestión de Omar Gutiérrez. Y el despido se hizo efectivo ahora, en virtud de la purga de ñoquis e indisciplinados que puso en marcha el gobernador Rolando Figueroa.
Según se supo al respecto, esta vez la sanción de exoneración de los cuadros de la administración pública provincial recayó sobre la ahora ex agente María Inés Mellado, quien era planta permanente de la entonces subsecretaría de Familia del ex ministerio de Gobierno (actual ministerio de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos).
Con la presentación de esos certificados médicos adulterados en sello y firma (del mismo médico), la mujer incumplió lo que establecen tanto el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la Provincia del Neuquén (E.P.C.A.P.P.) como el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) de ese organismo.
En documentación oficial consta que esos certificados truchos los presentó el 15 de marzo y el 9 y 10 de mayo de 2023, con prescripción de reposo laboral.
La mujer fue citada a declarar pero no se presentó, luego la instructora sumariante concluyó que, en virtud de la prueba testimonial y documental recabada, no quedan dudas de que es administrativamente responsable de una falta en extremo grave. De hecho, la exoneración que le aplicaron es un castigo más severo que la cesantía.
Tan truchos fueron los certificados presentados que, en esas fechas, el médico ni siquiera ejercía en estas latitudes. En efecto, un informe de la dirección nacional de Migraciones dio cuenta de que el médico se fue de nuestro país el 20 de marzo de 2021 con destino a España y que al 18 de octubre de 2023 (fecha en que se elaboró el informe) no había regresado.
En su declaración testimonial vía zoom, el médico ratificó que la firma y letra que figuran en los certificados indicados no le corresponden, y que desde 2021 no ejerce la profesión en la Argentina, pues se mudó a Italia y no regresó al país desde esa fecha.
Con esos y otros elementos de prueba, los auditores dieron por acreditada la conducta fraudulenta en que incurrió la agente, a la que le endilgaron un presunto delito contra la administración pública y una “notoria indignidad moral” (al haber intentado evadir el sistema de licencias).
Recordaron que el E.P.C.A.P.P. establece que los empleados tienen la obligación de “observar en el servicio y fuera de él, conducta decorosa y digna de la consideración y de la confianza que su condición de agente de la administración pública exige”.
También hicieron ver que los agentes tienen expresamente prohibido realizar o propiciar “actos incompatibles con las normas de moral, urbanidad y buenas costumbres”.
Las normas también establecen que se dispondrá la exoneración cuando la razón inhiba permanentemente al agente, para su reingreso a la administración pública, siendo causales entre otras las siguientes: delito contra la administración pública y “notoria indignidad moral”.