Se trata de alumnos de un colegio de la capital que participaron de las prácticas educativas junto a profesionales de la Subsecretaría de Hidrocarburos.
Seis estudiantes de quinto año del Colegio Santa Teresa de Jesús de Neuquén tuvieron la oportunidad de conocer desde adentro el funcionamiento de Vaca Muerta, a través de una experiencia educativa que durante dos semanas los acercó a la actividad hidrocarburífera y a los diferentes perfiles profesionales que demanda la industria.
Las prácticas se realizaron junto a profesionales de la Subsecretaría de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y combinaron instancias teóricas con una recorrida por uno de los principales desarrollos de gas no convencional de la formación: Fortín de Piedra.
La iniciativa forma parte del trabajo conjunto que desde hace aproximadamente 14 años llevan adelante el organismo provincial y la institución educativa de la ciudad de Neuquén.
El objetivo es que los jóvenes tengan un primer acercamiento al ámbito laboral y conozcan las oportunidades de formación y desarrollo profesional que ofrece el sector energético.
La propuesta tuvo además una vinculación directa con los intereses de los propios alumnos. Los seis jóvenes que participaron de las prácticas proyectan continuar sus estudios en carreras relacionadas con Ingeniería Mecánica, Ingeniería Industrial y Seguridad e Higiene.
A partir de esas inquietudes, se diseñó una agenda para que pudieran entrar en contacto con diferentes disciplinas y conversar directamente con profesionales que actualmente trabajan en la industria hidrocarburífera.
Durante las jornadas, especialistas de la Subsecretaría de Hidrocarburos compartieron sus experiencias académicas y laborales, explicaron cuáles son las funciones que desarrollan y mostraron cómo se relacionan las diferentes áreas involucradas en la producción de petróleo y gas.
Geología, perforación, economía de los hidrocarburos, ingresos energéticos y seguridad e higiene fueron algunos de los ejes abordados durante las dos semanas.
La experiencia también permitió conversar sobre cuestiones que exceden los conocimientos técnicos. La inserción en el mercado laboral, la capacitación permanente, la toma de decisiones y los desafíos que presenta la vida profesional formaron parte de los intercambios.
Uno de los momentos centrales de las prácticas educativas fue la visita a Fortín de Piedra, uno de los principales desarrollos de gas no convencional de Vaca Muerta.
El recorrido permitió trasladar al territorio buena parte de los conceptos que los estudiantes habían conocido previamente. Allí pudieron observar un equipo perforador y la planta de procesamiento de gas, además de interiorizarse sobre la infraestructura y los procesos operativos necesarios para el desarrollo de la actividad.
También conocieron las medidas y protocolos de seguridad que se implementan en una operación de estas características.
La visita se concretó mediante la articulación entre la Subsecretaría de Hidrocarburos y Tecpetrol. La compañía recibió al grupo y coordinó los diferentes recorridos por las instalaciones.
Además, se generaron espacios de intercambio con jóvenes profesionales y otros integrantes de los equipos de trabajo, quienes les explicaron a los alumnos cuáles fueron sus trayectorias académicas, cómo llegaron a la industria y qué funciones desempeñan actualmente.
El subsecretario de Hidrocarburos, Fabricio Gulino, destacó la importancia de acercar a los estudiantes neuquinos a una de las actividades económicas de mayor relevancia para la provincia.
“Estas prácticas no son solo una experiencia administrativa; son el primer contacto real de los jóvenes con la industria que define el futuro de Neuquén. Abrirles las puertas de la Subsecretaría es apostar al talento local y prepararlos para que el día de mañana lideren el desarrollo de nuestros recursos”, expresó.
Al finalizar las dos semanas de actividades, los estudiantes realizaron un balance de la experiencia, compartieron sus impresiones y repasaron los principales conocimientos adquiridos durante las prácticas.
La iniciativa les permitió obtener una mirada más concreta sobre las posibilidades laborales y profesionales vinculadas a Vaca Muerta, en momentos en que el crecimiento de la actividad hidrocarburífera genera una demanda cada vez mayor de perfiles especializados.
De esta manera, el vínculo entre la escuela y el sector energético busca funcionar como una primera puerta de entrada para que los jóvenes conozcan la industria, puedan orientar sus futuras decisiones académicas y se preparen para las oportunidades que ofrece uno de los principales motores productivos de Neuquén.