La operación fue realizada por profesionales del Hospital Provincial Neuquén. Se trata de la primera intervención de este tipo en la provincia.
El Hospital Provincial Neuquén logró un avance histórico en la salud pública al realizar por primera vez una compleja cirugía pediátrica para extirpar un tumor maligno ubicado en el tálamo.
La paciente, una niña de 10 años que ingresó en estado crítico, fue intervenida en tres oportunidades y hoy evoluciona favorablemente, sin secuelas neurológicas.
El caso marcó un antes y un después para el sistema sanitario provincial, no solo por la complejidad del cuadro clínico, sino por la capacidad de resolverlo íntegramente en Neuquén, sin necesidad de derivaciones a centros de mayor complejidad fuera de la provincia.
La menor fue derivada desde el interior tras sufrir una convulsión. Ingresó al servicio de Urgencias y Emergencias Pediátricas intubada, con asistencia respiratoria mecánica y en estado delicado. Los estudios iniciales detectaron un tumor de gran tamaño en el tálamo, acompañado de hidrocefalia.
Frente a ese escenario crítico, la respuesta fue inmediata. El neurocirujano Juan Manuel Liñares explicó: “Decidimos operarla el mismo día en que ingresó a la guardia. Le realizamos una endoscopía cerebral, un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza un endoscopio para ingresar al ventrículo cerebral”.
Y agregó: “Lo que hicimos fue comunicar los dos ventrículos y, mediante un drenaje externo, extraer el líquido hacia afuera hasta poder operar el tumor”. Esta maniobra fue clave para estabilizar a la paciente y reducir la presión intracraneal.
El procedimiento permitió ganar tiempo y mejorar las condiciones clínicas para avanzar con la cirugía principal. En paralelo, el hospital puso en marcha una respuesta integral para reunir equipamiento y equipos especializados en pocos días.
En total, la paciente fue sometida a tres cirugías. El neurocirujano Juan Pablo Mengide detalló: “En total, a la paciente se le realizaron tres cirugías. La más importante fue la del tumor, en la que se utilizó neuronavegación, un sistema que permite orientarse dentro del cerebro a través de una computadora”.
Además, explicó la importancia del equipamiento: “Se utilizó microscopio y exoscopio 3D, que permiten ver el tumor en tres dimensiones. Es un sistema de magnificación muy importante, porque al operar en una zona tan profunda hay menos luz y todas las estructuras son muy pequeñas”.
En la misma línea, la neurocirujana Yamila Basilotta Márquez subrayó: “La navegación es un sistema que nos permite identificar con precisión la ubicación del tumor, y el otro equipamiento mejora la visión durante la cirugía. Ambas herramientas son imprescindibles para operar un tumor tan complejo como ese”.
El desafío era enorme. Los tumores talámicos en la infancia son poco frecuentes y representan uno de los mayores retos de la neurocirugía pediátrica. Mengide precisó: “Los tumores talámicos son muy poco frecuentes en pediatría; representan entre el 1 y el 5 por ciento”, y explicó que el tálamo es una zona clave del cerebro, lo que eleva significativamente los riesgos quirúrgicos.
En ese sentido, remarcó: “Estos tumores están muy cerca de las vías motoras y sensitivas, por lo que el riesgo de secuelas es muy alto”, lo que dimensiona la complejidad del caso.
Sin embargo, el resultado fue excepcional. La paciente no presenta secuelas motoras, camina y habla con normalidad, algo poco habitual en este tipo de intervenciones. El propio Mengide destacó: “Hoy, gracias al trabajo del hospital, al entrenamiento del equipo y a la tecnología disponible, pudimos hacerlo en Neuquén y la paciente quedó sin secuelas, algo que también es poco frecuente”.
Actualmente, la niña continúa su tratamiento oncológico y el seguimiento clínico en el hospital, acompañada por un equipo interdisciplinario. En este proceso participan de manera activa la oncóloga pediátrica Constanza Arnaiz y la pediatra Agustina Farías, quienes sostienen el acompañamiento integral de la paciente y su familia.
El procedimiento fue posible gracias al trabajo conjunto de múltiples servicios y áreas del hospital, en una articulación que incluyó desde la emergencia inicial hasta la recuperación y el seguimiento posterior.
Desde el equipo médico también destacaron el crecimiento institucional: “Hace seis años empezamos a conformar esta área de neurocirugía infantil y hoy estamos muy orgullosos de poder realizar estas operaciones acá, sin necesidad de derivar a la paciente”, señalaron.