Cerca de 40 familias de la provincia se vieron afectadas. Además, hay más de 380 denuncias contra la aerolínea.
La crisis de Flybondi en Neuquén ya no afecta solamente a los pasajeros por la cancelación de vuelos, sino también a quienes trabajaban para la compañía. Timoteo, un exempleado de la aerolínea low cost, aseguró que fue despedido el 31 de julio y que todavía no recibió su indemnización ni otros pagos pendientes.
En declaraciones radiales, el extrabajador describió un escenario marcado por la falta de comunicación, los atrasos salariales y las desvinculaciones. Según indicó, cerca de 40 familias de Neuquén quedaron afectadas por la crisis que atraviesa la empresa.
“En mi caso fui desvinculado el 31 de julio y tampoco se me abonó la indemnización. Quedan debiendo junio, el aguinaldo, julio y las diferentes liquidaciones que me quedarían”, afirmó.
La situación laboral se suma a la crisis operativa denunciada por los pasajeros. En Neuquén, Protección al Consumidor ya contabilizó 383 presentaciones formales contra Flybondi, principalmente por vuelos cancelados y falta de respuestas.
Timoteo explicó que las dificultades se hicieron evidentes entre finales del año pasado y comienzos de este año, luego de que concluyera una etapa durante la cual Flybondi incorporó aviones y tripulaciones extranjeras para sostener su operación.
“Al terminar esa operación, la empresa empezó a demostrar muchas fallas en la parte financiera, donde se quedaban sin liquidez para abonar los salarios en tiempo y forma. Con el pasar del tiempo, ya directamente no los abonaron”, relató.
El exempleado señaló que los problemas inicialmente se manifestaron mediante pagos efectuados fuera de término. Sin embargo, la situación se profundizó con el paso de los meses y, según afirmó, quienes continuaban vinculados a la compañía acumulaban sueldos pendientes.
La primera señal concreta sobre la gravedad de la crisis llegó en marzo, cuando los trabajadores fueron convocados a una reunión de urgencia fuera del horario habitual.
“Esa fue la reunión donde anunciaron los retiros voluntarios. En esa reunión también dieron información en el sentido de que la empresa estaba muy mal financieramente y ya venían con algunos atrasos de los salarios”, recordó.
Timoteo cuestionó el trato recibido por los empleados, quienes debieron enfrentar las quejas de los pasajeros ante las constantes demoras y cancelaciones.
“Yo siento que esto es directamente desprolijo, totalmente una falta de respeto también hacia los trabajadores, que muchas veces tuvimos que dar la cara frente a pasajeros que estaban muy enojados por un tema obvio de las cancelaciones”, manifestó.
El extrabajador aseguró que la comunicación interna de Flybondi fue deficiente durante todo el proceso y que gran parte de la información llegaba mediante rumores o a través de los responsables operativos de la escala neuquina.
“Con respecto a la comunicación, la empresa siempre fue muy débil en eso. Muchas veces nos enterábamos por rumores; en las reuniones que teníamos con la escala tal vez nos daban información que ya sabíamos por otros lados”, explicó.
Según indicó, los avisos sobre las desvinculaciones no fueron realizados directamente por el área de Recursos Humanos, sino por los jefes locales, quienes desarrollaban tareas operativas y debieron transmitir decisiones adoptadas por la gerencia de Buenos Aires.
“Nunca hubo una comunicación directa. La gran mayoría fue comunicada por nuestros jefes de acá, de Neuquén, que no están encargados de la parte de Recursos Humanos, sino de la parte operativa”, señaló.
Ante la falta de respuestas y de pago, los exempleados comenzaron a recurrir a abogados. Timoteo sostuvo que tanto quienes aceptaron retiros voluntarios como aquellos que fueron despedidos sin causa iniciaron reclamos.
“Todos los extrabajadores tuvimos que acudir a la vía judicial. Estamos tratando de estar todos juntos para tener la misma información, manejar los mismos tiempos y también estar acompañados”, expresó.
En su caso, ya envió una carta documento y espera el inicio de la siguiente instancia judicial.
El futuro de las operaciones de Flybondi en el aeropuerto de Neuquén permanece rodeado de incertidumbre. Timoteo aseguró que fueron retirados los carteles de la empresa ubicados en los mostradores y que recientemente se habría desvinculado al personal dedicado a la atención de pasajeros.
“Ya sacaron todos los carteles de los mostradores por parte de la empresa. Uno piensa: ‘Sacaron todos estos carteles, parece que no va a seguir volando’. No se sabe qué va a pasar”, describió.
También señaló que los trabajadores no recibieron información oficial sobre la continuidad de la escala. “Acá en Neuquén no se sabe cómo va a seguir, pero la empresa da ciertas señales de que no va a continuar porque para qué va a retirar la cartelería o para qué va a despedir a todos los que atienden a los clientes”, se preguntó.
Quienes quedaron sin trabajo se encuentran ahora buscando nuevas oportunidades. En el caso de Timoteo, su formación y sus licencias están orientadas especialmente a la actividad aeroportuaria.
“Estamos todos repartiendo currículums, buscando y atendiendo llamados de empresas porque hoy en día no está la situación como para no estar trabajando. Yo estoy en búsqueda de trabajo, tratando también de ahorrar y de no hacer gastos grandes”, contó.
Finalmente, pidió que la Justicia, Nación, Provincia y la Administración Nacional de Aviación Civil intervengan en el conflicto. “No somos familias que estamos esperando otra cosa: esperamos que se nos pague lo que se nos debe. No estamos pidiendo nada extraordinario ni que nos reincorporen. Lo que se pide es lo que dice la ley”, concluyó.