En un día muy ventoso, intervinieron a tiempo y evitaron una situación de alto riesgo en una jornada no apta para actividades náuticas.
Un operativo de rescate llevado adelante por guardavidas evitó un posible desenlace grave en el balneario Gustavo Fahler, donde dos hombres debieron ser asistidos tras caer de sus tablas de stand up paddle en condiciones climáticas adversas.
El hecho ocurrió este sábado, en una jornada marcada por el viento, una condición que no resulta recomendable para la práctica de deportes acuáticos. A pesar de las advertencias previas de los guardavidas del puesto Fahler, dos bañistas decidieron ingresar al agua y, tal como se preveía, fueron arrastrados por la corriente.
Según se informó, ambos hombres perdieron el control de sus tablas y terminaron enganchados entre ramas, bajo árboles ubicados en un sector de difícil acceso del río. La situación generó un riesgo considerable, tanto por la fuerza del agua como por las condiciones del entorno.
Ante esta situación, intervino rápidamente el equipo Náutico de guardavidas, integrado por Agustina y Marcos, quienes acudieron al lugar junto con el apoyo del puesto canoa del balneario Albino Cotro. Gracias a la rápida respuesta y coordinación del operativo, lograron rescatar a los dos hombres y ponerlos a salvo. Posteriormente, también pudieron recuperar sus pertenencias.
Uno de los rescatados expresó su agradecimiento tras el episodio: “Queríamos agradecer a los chicos que me sacaron por mi imprudencia del río. Y bueno, gracias, nada más, todo lo que puedo decir”.
En tanto, el segundo involucrado relató cómo se desencadenó la situación: “Veníamos remando en las tablas y mi compañero se fue contra los árboles, lo llevó la correntada, un poco de viento y tumbó la tabla. Se quedó agarrado y los chicos, en segundos, estaban ahí con el bote. La señorita impecable. Muy bueno, la verdad, agradecido”.
Por su parte, la rescatista detalló el procedimiento: “Nosotros íbamos bajando, yo como timonel y mi compañero de tripulante. Vimos que se había dado vuelta una tabla. Al hombre que estaba en el árbol no lo habíamos visto porque estaba muy escondido y bajo el agua. Cuando le preguntamos si estaba bien, nos dijo que sí, pero que su compañero estaba en un árbol. Entonces subimos a asistirlo”.
Desde el operativo de guardavidas remarcaron que este tipo de situaciones se repiten con frecuencia, especialmente cuando los bañistas o deportistas náuticos desoyen las recomendaciones sobre las condiciones del río. El viento y la corriente pueden generar escenarios peligrosos en pocos minutos, incluso para personas con experiencia.
En tanto, destacaron que la presencia del servicio de guardavidas resulta fundamental para prevenir y actuar ante emergencias, y recordaron que el Operativo de Balnearios continúa activo en los espacios habilitados todos los días de 10 a 21 hasta el 31 de marzo.
Ante esta situación, el personal especializado recordó la importancia de respetar las indicaciones y recordaron que es importante evaluar las condiciones antes de ingresar al agua, en un entorno natural que puede volverse riesgoso en cuestión de minutos, como es el caso del río Limay.