{# #} {# #}

ver más

Hija del Petróleo: la realizadora neuquina que hizo una radiografía de Vaca Muerta

Victoria Bornaz habló de su trayectoria en Telefe, su salto como productora independiente y del documental que plantea un dilema de la industria energética.

"Acompañar a mi papá en alguna ronda de fin de semana a su trabajo, fue uno de mis planes preferidos de infancia. Me fascinaba ese mundo de piedras, caños y dinosaurios; esa inmensidad de caminos infinitos y cielos increíbles hasta la planta de explotación. Recuerdo preguntarme cómo sería el mundo si el petróleo se acabara. Sin embargo, no se acabó. Se desarrolló la tecnología que permite extraerlo, mejor dicho escurrirlo, hasta que no quede nada: el fracking. La extracción del petróleo es una promesa recurrente de progreso y riqueza. Pero, ¿a qué costo?".

Esas son algunas palabras de Victoria Bornaz, periodista, fotógrafa y realizadora neuquina que en su minidocumental Hija del Petróleo reflexiona sobre su mirada de niña respecto a la industria que cobijó a su familia y los cambios derivados de la irrupción de Vaca Muerta, con su potencial y materias pendientes.

"¿Es posible lograr un equilibrio entre la explotación y el cuidado del ambiente? ¿Cómo impacta el desarrollo de esta actividad en su estado más voraz en la vida de las personas?", se pregunta sin demonizar, pero poniendo el ojo en cada componente de una ecuación compleja.

Diez minutos después de las seis de la tarde de un jueves ajetreado - y tras algunas llamadas perdidas y mensajes desencontrados- la ansiada coincidencia telefónica diluye los más de 1100 kilómetros que separan Neuquén con la urbe porteña.

hija del petroleo 4.jpeg

Victoria Bornaz y su padre, Jorge, en medio del rodaje de Hija de Petróleo en Vaca Muerta.

Una vez más, y con total soltura, Victoria se calza su mejor traje de malabarista o mujer orquesta. Mientras finaliza una ardua jornada de rodaje, se las ingenia para desplegar una serie de acciones en simultáneo que incluyen saludos, gestos de organización, una indicación de transporte; todo sin perder el hilo de la conversación, ni la profundidad y calidez en cada reflexión.

"No soy buena con las entrevistas, soy de hacerlas yo", dice entre risas y con un toque de humildad, antes contar cómo se encendió la chispa de la comunicación como forma de vida.

"Cuando terminé el secundario -en el 95'- era muy común irte a estudiar a Córdoba, La Plata o Buenos Aires, si tenías la posibilidad porque en el Alto Valle no había tantas opciones como ahora en las universidades regionales. En ese momento era como un éxodo y cuando llegabas a Buenos Aires tenías una especie de comunidad de neuquinos y gente de otras provincias. Había todo un circuito, por decirlo de alguna manera. Creo que después eso se diluyó un poco. Yo voy a Neuquén siempre y veo que los hijos de mis amigas tienen más chances de quedarse", diferenció al hablar de su desembarco en la ciudad donde supuestamente atiende Dios, ávida de periodismo

"Yo quería ser corresponsal de guerra. En verdad era una fantasía. No sé si quería ir a la guerra, pero me gustaba el trabajo de ir a buscar historias. Fui y soy muy curiosa, participaba en los actos del colegio y siempre andaba con una cámara de fotos encima. Cuando vi la carrera me gustó que tuviera sociología, filosofía, literatura, historia, estadística, matemática; era muy integral", dijo sobre la Licenciatura en Periodismo en la Universidad del Salvador que terminó meses antes de "enganchar un trabajo en la tele".

De Telefe a la producción independiente

"Mientras estudiaba había formado un grupo con gente muy proactiva con el que hice un ciclo de cine y otras propuestas. Así que como a través de un amigo, conocí a un productor que me dio la oportunidad de trabajar en Telefe. La verdad es que no estaba en mis planes. De pronto me descubrí en un oficio que me gustaba y que me salía bien. Aprendí mucho. Estuve como productora en muchos programas como VideoMatch, Operación Triunfo, Susana Giménez, mundiales de fútbol, recitales", deslizó haciendo mención de una serie de hits de la pantalla chica.

"Después de diez años, cuando trabajaba en el equipo de la dirección artística del canal, decidí irme porque no me sentía tan a gusto con los contenidos que estaba generando. Fue difícil irme de un canal tan grande, siempre estuve muy buen con un buen vínculo con todos. Eran muchos años, pero lo sentía como un ciclo cumplido. Yo tenía otras inquietudes y necesidades. Ojo, en Telefe la pasé re bien y me fui bien, no fue una renuncia intempestiva. Gracias a mi paso por ahí hoy tengo un red de gente con la que hace 25 años vengo trabajando en diferentes lugares, así que súper agradecida", remarcó.

hija del petroleo.jpeg

La neuquina Victoria Bornaz ganó experiencia en Telefe y luego se lanzó a la producción independiente.

Tras dar el salto, saldó una cuenta pendiente que tenía desde su adolescencia y se adentró en el mundo de la fotografía al sumarse a la escuela del prestigioso Andy Goldstein y abrir un estudio junto a otra neuquina, Florencia Gargiulo.

En paralelo, se abrió camino en forma independiente y de esa forma sumó horas de vuelo en productoras como RGB o Cuatro Cabezas, hasta lanzarse con su propio sello: Primavera film.

"En el 2017, pasaron dos cosas importantes. Con una aliada neuquina, que se llama Julia Zárate, iniciamos un movimiento que terminó convirtiéndose en Mujeres Audiovisuales, una organización civil que reunió a muchísimas trabajadoras para hablar de los derechos y los lugares que ocupan en los equipos, todo un camino que en los últimos años avanzó muchísimo", destacó.

Estoy enfocada en las cosas que me interesan y que me dan rédito emocional. Voy por lo que me interpela Estoy enfocada en las cosas que me interesan y que me dan rédito emocional. Voy por lo que me interpela

"Ese año yo estaba trabajando con Marcos Borbán -un compañero de trabajo que nos conocemos desde la época de Telefe- y a través de su productora presenté un proyecto al INCAA junto a otra compañera neuquina. Ganamos un concurso y pudimos hacer La fábrica del deseo, una serie sobre la identidad de género que fue un re click. Implicó armar un proyecto y hacer todo hasta su emisión en el Canal Encuentro y la TV Pública. A partir de ese punto bisagra, empecé a enfocarme en los temas que siempre me interesaron vinculados a los derechos humanos, la perspectiva de género y la problemática ambiental", contó.

"Mi vida es un atentado a la rutina", definió en forma taxativa Victoria, al poner la mirada sobre su vertiginosa cotidianidad, saltando y metiéndose de lleno en un tema y otro, con el trabajo de investigación y producción que eso implica y las largas jornadas para plasmarlo con la cámara.

"Yo soy una persona que no puede diferenciar mucho el trabajo de su vida. No porque sea una adicta al trabajo, sino que la fotografía, el audiovisual y la palabra son herramientas para comunicar cosas que me interpelan a mi. Tienen mucho que ver con mi manera de ser y de habitar el mundo en el día a día. No es que termino a la cinco de la tarde y me olvido de lo que hago, sino que llego a mi casa y me pongo a escribir algo, me encuentro con mis amigas y nos ponemos a debatir temas. A veces estoy un poco más desocupada, que está bueno porque es un tiempo creativo, y también de estar ajustada porque es un tiempo de poca plata. Por ahí viene un proyecto que me mantiene re ocupada y me da fondos para poder sostenerme. Muchas veces estoy con dos proyectos en simultáneo. No sé si es recomendable, pero a mi me resulta", postuló.

"Además, estoy enfocada en las cosas que me interesan y que me dan rédito emocional. No es que no me importe lo económico, pero voy por lo que me interpela", agregó.

Del idílico Pozo Nº1 a repensar el fracking

Hija del Petróleo surgió a partir de una convocatoria de Periodistas por el planeta y 350 América Latina que buscaban historias relacionadas con Vaca Muerta. "Yo venía escribiendo un documental que terminó convirtiéndose en este minidocu de seis minutos con una crónica periodística que retratan el dilema que representan las grandes actividades económicas al generar trabajo y beneficios económicos, pero también daños colaterales como desigualdad, conflictos sociales y daños ambientales", planteó.

"Toda mi familia nació en Neuquén. Mi papá en Plaza Huincul, mi mamá, también. Mis abuelos trabajaban en YPF y mis tíos y mis primos siempre estuvieron vinculados al mundo del petróleo", dijo explicar qué la llevó a hacer ese abordaje profundo en el que compara cómo fue el desarrollo de la industria energética de otrora, con la actualidad.

15-11_HIJA_DEL_PETROLEO.00_01_18_03.Still007.jpg

"Puede sonar gracioso, pero en mi casa, junto a la foto familiar, está la del Pozo Nº1, donde se logró la primera extracción de petróleo de la provincia, el 29 de octubre de 1918. El Campamento 1 de YPF fue el barrio de infancia de mi papá. Siempre escuché las historias de la pileta, el campo de deportes, el club social… Contaba con administración central, plazas, hospitales y hasta un cine, el 'Cine Petroleum'. Cuesta imaginarse tanta prosperidad al recorrer hoy el olvido de ese añorado campamento. Las casas están mayormente vacías, y en la pileta varias familias han improvisado su vivienda: sí, dentro de la pileta olímpica abandonada viven personas", describe en su relato, para luego hablar del pueblo fantasma en el que se convirtió Challacó, los frecuentes temblores en Sauzal Bonito a partir de la implementación del fracking y el contraste entre entre el despliegue productivo en Añelo - la esperanza argentina- y las condiciones de vida signadas por la falta de servicios e infraestructura.

"El petróleo es un gran dilema, incluso para la gente que vive ahí. Añelo es un pueblo que crece de manera desmedida, acomodando a la gente que llega, como se puede. Por más que el recursos está ahí, muchos acceden al gas por garrafa y en Neuquén sale más caro el gas, que en Buenos Aires. En ese marco, no es lo mismo el progreso que vivieron mis abuelos y mis papás, con lo que se vive actualmente. Hay otro contexto social y ambiental. Es una problemática que tiene mil capas", sostuvo.

hija del petroleo 5.jpeg

La propuestas periodística de Victoria cuenta además con testimonios en primera persona: vecinos de Añelo y de otras localidades a los que pudo llegar por el conocimiento que tiene de la zona y también por la confianza que inspiró a partir de su compromiso, profesionalismo y calidad humana.

"La gente te habla desde su vida cotidiana. Ellos tiene que lidiar con ese cambio cultural y otras cuestiones como el 'precio petróleo', que también se sufre en Neuquén Capital. Hablan desde ese lugar y de sus problemas particulares, como los derrumbes o las grietas en sus casas por los temblores o el acceso a los servicios", indicó.

Quiero poner en valor el recurso natural y formar parte de formar parte de un movimiento que busca generar un cambio de consciencia, una reformulación del vínculo con la naturaleza para bajar un cambio y respetar lo que nos rodea Quiero poner en valor el recurso natural y formar parte de formar parte de un movimiento que busca generar un cambio de consciencia, una reformulación del vínculo con la naturaleza para bajar un cambio y respetar lo que nos rodea

Luego de confirmar que más adelante presentará un material adicional para ampliar lo expuesto en el minidocumental y la crónica escrita, la realizadora se mostró contenta con la repercusión que está teniendo Hija del Petróleo.

"Además de generar notas, recibí un montón de mensajes de gente inesperada que lo vio o que le llamó la atención. Muy buenos comentarios y un poco el impacto que yo buscaba, que no tiene que ver con recibir una patada voladora en un contenido ambiental para que no tengas ganas de salir de tu casa porque el mundo se va a acabar, sino que te invite a pensar a que por más que abras la llave de gas como un bien dado, hay toda una historia detrás. Yo quiero poner en valor el recurso natural, me resulta interesante formar parte de formar parte de un movimiento que busca generar un cambio de consciencia, una reformulación del vínculo con la naturaleza para bajar un cambio y respetar lo que nos rodea", argumentó.

Sin filtro, en la TV Pública

Esta semana se estrenó en la TV Pública la primera entrega de Sin Filtro, una serie de cuatro capítulos que aborda diferentes aspectos vinculados a la Educación Sexual Integral. Se trata de una nueva propuesta de Primavera Film, la productora de Victoria, que el año pasado resultó ganadora en el Programa Renacer Audiovisual, una iniciativa del Ministerio de Cultura de la Nación.

"Tratamos temas como la masculinidad, los vínculos amoroso, el sexo después de los 50 años, bastante desde el humor sin bajar línea para que empaticemos todos porque son temáticas de las que no se hablan y que nos pasan a todos", resumió la realizadora. "Se estrenó el lunes pasado, quedan tres lunes más y luego va a estar en la plataforma Contar.

Te puede interesar