Un joven salió del boliche junto a otros dos y estuvo caminando por la zona de calle Río Neuquén casi Belgrano en Centenario. Eran alrededor de las 6 de la mañana del sábado. Algunos vecinos de ese barrio se despertaban porque comenzó a gritar y golpear las puertas de algunos domicilios sin ningún motivo.
Según informó Centenario Digital, en un momento el joven intentó ingresar al patio de una vivienda. La propietaria le preguntó si necesitaba algo, a lo que le respondió: “Vengo de Gran Hermano”. Luego de la insólita respuesta volvió a la vereda y continuó caminando.
Una hora más tarde, cuando al parecer continuaba bajo los efectos del alcohol o de alguna otra sustancia, comenzó a gritar cosas sin sentido, se tiró en el suelo y empezó a revolcarse.
Un hombre que vive en ese sector de la ciudad intentó entablar una conversación con él, pero lejos de calmarlo, la situación se fue poniendo más tensa hasta que le arrojó agua con un jarro para evitar que se acerque a su casa.
Durante ese horario de la mañana varios vecinos se comunicaron con la Comisaría Quinta y a los pocos minutos arribó un móvil con tres efectivos que procedieron a identificarlo y se supo que no contaba con pedido de captura vigente, pero si tenía antecedentes penales por hechos cometidos en Centenario.
De todas formas, como no estaba ocasionando disturbios en ese momento y no había intentado cometer ningún hecho delictivo, los policías le pidieron que se retirara del lugar.
Al irse, caminó hacia la zona del canal de riego y luego pegó la vuelta nuevamente por la calle Río Neuquén y cuando pasó frente a los efectivos dijo: “Mirá la hora que es, llegó tarde al trabajo loco”. El joven siguió caminando hasta que se perdió de vista.