La supervisora institucional, Laura Paneblanco, aseguró que el estudiante no tenía antecedentes de situaciones conflictivas en la escuela.
La conmoción sigue instalada en Cutral Co después del disparo que un adolescente efectuó dentro de un aula del CPEM N° 6 y que terminó hiriendo a un compañero de 13 años. Mientras la investigación judicial intenta establecer cómo llegó el arma a la escuela y qué ocurrió en los minutos previos al hecho, desde el Consejo Provincial de Educación comenzaron a enfocarse en otro desafío: cómo acompañar a la comunidad educativa y preparar el regreso a clases.
Las actividades continúan suspendidas este miércoles y, según confirmó la supervisora institucional Laura Paneblanco, tampoco habrá clases el jueves. La prioridad, explicó, es que docentes, directivos, preceptores, estudiantes y familias puedan procesar lo ocurrido antes de retomar la rutina escolar.
"Es importante la necesidad de la escuela de poder parar y pensar las acciones que siguen", sostuvo a LM Neuquén.
Durante las últimas horas se realizaron reuniones entre el equipo directivo, preceptores, autoridades del Consejo Provincial de Educación y distintos equipos técnicos para comenzar a elaborar una estrategia de acompañamiento.
"Hoy terminamos una reunión con personal del CPE y entendemos que también va a participar el sindicato. Las familias también plantearon que hay que pensar en qué condiciones debería darse el regreso a clases", explicó.
Uno de los datos que surgieron del trabajo realizado desde el martes es que el adolescente que ingresó armado al establecimiento no presentaba antecedentes que hubieran encendido alarmas dentro de la institución.
"No es un estudiante que la escuela registrara con situaciones que hubieran llamado la atención", aseguró Paneblanco. La supervisora evitó centrar toda la responsabilidad únicamente en el adolescente y pidió analizar el contexto más amplio.
"No podemos ponerle todo al joven. Habrá que analizar un montón de cosas que llevaron a esa situación", sostuvo. En ese sentido, remarcó que las escuelas reciben diariamente las distintas problemáticas sociales que atraviesan las familias. "Las escuelas son el lugar donde confluyen todas las realidades. Venimos observando situaciones que podrían haberse dado en la calle y terminan ocurriendo en la escuela porque creemos que allí los chicos se sienten vistos y cuidados", explicó.
Aunque ya pasaron más de 24 horas del episodio, todavía no existe una explicación sobre por qué el adolescente llevó un arma al aula. "No sabemos si la llevó para resolver una situación, por protección o por otro motivo. Eso todavía no lo sabemos", indicó.
Sí confirmó un dato que modifica algunas de las primeras hipótesis que circularon. "Sabemos que con el estudiante herido no tenía problemas, por lo menos según los relatos que surgieron de los propios estudiantes", afirmó.
La investigación judicial será la encargada de determinar qué ocurrió exactamente.
El disparo ocurrió cerca de la 1.40 de la tarde, cuando los alumnos ya estaban dentro del aula. Según Paneblanco, desde el primer momento se activaron todos los protocolos previstos para este tipo de situaciones.
"Todo el abordaje institucional se hizo bien. Intervinieron preceptores, directivos y todo el personal de la institución", destacó. Además del acompañamiento al estudiante herido, el trabajo se extendió hacia el resto del alumnado y sus familias. "Se acompañó a las familias que llegaron a la escuela y permanecieron allí durante todo el procedimiento", explicó.
Durante estos días, el trabajo está centrado especialmente en escuchar a quienes atravesaron la situación.
"Estamos escuchando a los docentes que estuvieron presentes. Todavía nos falta hablar con las familias. Hay respuestas que no se pueden dar en apenas 24 horas", señaló.
La supervisora reconoció que el episodio dejará una marca en toda la comunidad educativa. "Nada va a borrar lo que pasó", afirmó.
Por eso, durante las reuniones con docentes y preceptores comenzaron a reconstruir lo sucedido desde cada una de las miradas.
"Planteamos qué vamos a tener en cuenta de acá en adelante y cómo reaccionó cada uno desde su lugar de docente y también como ser humano, porque hubo que contener en ese momento", relató.
A su entender, resulta difícil responder si el hecho podría haberse evitado. "Es difícil decir si se podría haber evitado, pero entendemos que hay muchas cosas que pasan en la sociedad que repercuten dentro de la escuela", reflexionó.
El CPEM N° 6 tiene una matrícula de más de 820 estudiantes distribuidos en dos turnos y está ubicado en el barrio Cooperativa, una zona céntrica de Cutral Co.
Paneblanco aclaró que los conflictos de convivencia no son exclusivos de esa institución.
"Tenemos situaciones de violencia en todas las escuelas. Cuando uno empieza a indagar aparecen otras problemáticas familiares, sociales o vinculares. No tiene que ver con una escuela o con un barrio en particular", sostuvo.
Según explicó, muchas veces los adolescentes trasladan al ámbito escolar formas de resolver conflictos que aprendieron en otros espacios.
"Las situaciones disruptivas son, muchas veces, las formas que los chicos encuentran para resolver conflictos", indicó. Sin embargo, remarcó que el ingreso de un arma de fuego representa una situación completamente distinta. "No es lo mismo que dos estudiantes se peleen a que aparezca un arma. Esto es una excepcionalidad dentro de las escenas escolares", afirmó.
Consultada sobre las posibles sanciones, Paneblanco explicó que la legislación educativa actual no contempla expulsiones ni amonestaciones como ocurría años atrás.
"No existen las amonestaciones ni la expulsión", recordó. En cambio, el sistema educativo prevé otro tipo de intervenciones. "Puede haber una suspensión para reflexionar sobre lo ocurrido y luego acciones reparadoras que involucren a la familia", explicó.
Incluso, señaló que la continuidad escolar podría sostenerse mediante otras modalidades. "El vínculo con la institución puede no ser presencial y desarrollarse con trayectoria domiciliaria mientras se trabaja todo lo que hay detrás de una situación como esta", sostuvo.
Finalmente, confirmó que el adolescente herido permanece fuera de peligro. Si bien inicialmente se habló de una cirugía inmediata, explicó que fue derivado a Neuquén para una interconsulta médica y que la intervención quirúrgica quedó programada para la próxima semana. Mientras tanto, tanto él como su familia reciben acompañamiento del Ministerio de Salud y de otros organismos provinciales.