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La matemática que fue primera universitaria de la familia y hoy representa a la ciencia neuquina

Natalia Rubio es docente e investigadora de la UNCo. Fue postulada para representar a Neuquén en Futuras, un evento nacional de mujeres científicas.

A Natalia Rubio siempre le gustaron los números. Aunque amaba hacer cuentas en sus clases de la primaria, no se decidió a estudiar matemática hasta que no se enteró de que había un mundo enorme de posibilidades para aplicar todos esos cálculos que hacía con facilidad a necesidades concretas de la vida cotidiana. Ahora, con varios diplomas en las paredes y una dedicación exclusiva a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), fue una de las neuquinas convocadas a hablar del futuro de las mujeres en el desarrollo de la ciencia argentina para el futuro.

Natalia es un poco matemática y otro poco malabarista. Entre risas, dice que tiene que aprender a partir las 24 horas de sus días para poder cumplir con una extensa lista de deberes, que tienen a la matemática como núcleo principal de sus actividades.

Además de ser docente en la Facultad de Economía de la UNCo, también es secretaria académica de esa unidad de estudios, dirige dos tesis de alumnos que están próximos a graduarse y encabeza un nuevo proyecto de investigación. Tiene participación en sociedades científicas como secretaria del Grupo Argentino de Biometría, participa como Miembro del Grupo Argentino de Bioestadística, de la Sociedad Argentina de Estadística y de la International Biometric Society. A eso le suma otras tareas: es mamá de un adolescente y también alumna de una diplomatura en Análisis de Datos.

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Tantas actividades en una sola persona exige un cálculo casi perfecto, algo que está dentro del campo de expertisse de Natalia, que desde sus primeros años en la Facultad descubrió el mundo de la investigación científica. "Fue gracias a los profesores, que me invitaron cuando todavía no tenía mucha trayectoria en la carrera", dijo la investigadora, que ofrece ese consejo para otras generaciones: no esperar a tener el diploma en la mano para aprovechar nuevas oportunidades de aprender y producir nuevos conocimientos.

En diálogo con LMNeuquén, aseguró que es una de las pocas privilegiadas que goza de dedicación exclusiva en la Facultad, lo que permite dedicar buena parte de su agenda a la investigación. Siempre con un foquito encendido para aprender cosas nuevas y aplicar sus conocimientos de estadística para analizar desde la composición de un ajo hasta la diabetes infantil.

Aunque lamentó la falta de presupuesto invertido en investigación científica en las universidades públicas, en una temática que muchas veces es considerada como un lujo exclusivo para las épocas de bonanza económica, aseguró que desde que empezó sus estudios notó una fuerte participación de las mujeres tanto en la carrera como en los espacios de gestión y liderazgo dentro de la Facultad. "Siempre hubo bastante paridad, no es un ámbito donde se vean obstáculos para acceder", dijo.

Natalia Rubio investigadora de la facultad de economía de la UNCo - (4).jpg

Natalia nació y se crió en Neuquén, en el seno de una familia que no tuvo acceso a la educación superior. "Mi mamá sólo terminó la primaria y mi papá, el secundario, así que cuando les dije que iba a estudiar en la Universidad, se pusieron muy contentos", relató. Aunque sus padres hubieran preferido que estudie una carrera más establecida, como ingeniería o contador, la apoyaron en cada paso de trayecto como docente e investigadora. Estuvieron en su acto de colación de grado y también el de posgrado, y defienden sobre todo su opción por estudiar en una universidad pública y con sangre neuquina.

En sus años de carrera, Natalia fue testigo también de los cambios tecnológicos que afectaron a su campo y a cientos de otros rubros. Lejos de asustarse, asume el desafío con entusiasmo y ya está aprendiendo lenguajes de programación en su diplomatura de Análisis de Datos. "Cuando empezamos a estudiar leíamos tablas enormes y hoy tenemos aplicaciones o Inteligencia Artificial", dijo.

Agregó que las tecnologías no reemplazan la importancia de formarse y estudiar, porque esas carreras de grado son las bases para saber sacar provecho de cada herramienta de una forma más estratégica. "Hoy podemos analizar bases de datos de un tamaño que antes eran imposibles de abarcar", se alegró, y señaló que este avance vertiginoso la obliga a formarse a cada paso.

Aunque el amor por la investigación científica no estaba presente en su seno familiar, la vocación de estudio permanente sí empapa todas las rutinas de su casa e impacta de forma directa en los hábitos de su hijo, que tiene 13 años y está en primer año del secundario. "Es importante para mí que me vea un sábado a la noche leyendo o todas las mañanas con la computadora estudiando algo", señaló.

El adolescente no tiene muy en clara su elección para el futuro, pero sí está seguro de que quiere seguir una carrera universitaria. "Ahora en la escuela tienen un taller en el que les están enseñando Pyhton, que es un lenguaje de programación, y es lo que estudio yo en mi diplomatura de Análisis de Datos", dijo y agregó: "Él se sorprende cuando ve que estamos estudiando lo mismo".

Para la investigadora, ese detalle no resulta tan sorprendente. Desde el principio, su rol de alumna, investigadora y docente se solapan y conviven para generar una sinergia productiva. Hoy es docente pero también alumna y, como integrante del Grupo Argentino de Biometría, viaja dos veces al año a congresos internacionales donde es, al mismo tiempo, expositora y oyente de otros expertos que tienen mucho para enseñarle.

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Por eso, sus ansias por aprender no parecen apagarse nunca. Ya cursando la diplomatura en Análisis de Datos, se ilusiona con la posibilidad de empezar un nuevo desafío el año que viene: cursar el Doctorado en Matemática en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Esa ansias son parte de lo que va a proponer Natalia en Futuras, un evento que tiene como objetivo principal brindar herramientas a mujeres científicas para ejercer puestos de liderazgo en todo el país: por un lado, el intercambio permanente con especialistas de otras disciplinas y otras geografías, pero también la importancia de involucrarse en los proyectos de investigación incluso en etapas incipientes de la carrera, sin esperar a acumular diplomas para empezar a construir conocimiento.

Programa Futuras

El Programa Futuras, que se desarrollará en la ciudad de Buenos Aires desde el 15 al 20 de mayo, aprobó una nueva postulación para la provincia del Neuquén, que contará con dos participantes en el primer Encuentro Federal de Liderazgo y Comunicación Futuras.

La actividad es organizada por la Fundación Sadosky, la Fundación Banco de la Nación Argentina y el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Mincyt), a través del Centro Cultural de la Ciencia, el Programa Nacional para la Igualdad de Géneros y la subsecretaría de Federalización de la Ciencia, Tecnología e Innovación.

La provincia del Neuquén, a través de la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (Anide), propuso la postulación de la magister Natalia Rubio, investigadora y docente de la Facultad de Economía y Administración en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), que fue aceptada por el programa nacional. Así Neuquén tendrá dos postulantes, ya que anteriormente había sido aprobada la investigadora y docente Agustina Buccella, de la Facultad de Informática, también de la UNCo.

El evento contará con la organización de conferencias, actividades de capacitación, visitas a entidades de ciencia, encuentros con científicas y mujeres que ocupan posiciones jerárquicas en las instituciones organizadoras, en organismos de ciencia y tecnología.

De acuerdo con la última actualización del diagnóstico sobre la situación de las mujeres en la ciencia y la tecnología, sólo el 31% de los puestos directivos de los organismos de ciencia y tecnología son ocupados por mujeres. Este hecho pone en evidencia la dificultad en el acceso a los puestos de toma de decisión en el ámbito de la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación. En este escenario, resulta estratégico abogar por un cumplimiento equitativo de cupos y desarrollar las capacidades de las futuras autoridades de instituciones científicas y tecnológicas.

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