{# #} {# #}
Aunque falta un mes para la próxima edición presencial de la feria Le Chic, su creadora María Buseki mantiene un ritmo intenso de trabajo como si estuviera en la cuenta regresiva. Con todo el esquema ideado, mantiene el ida y vuelta frecuente y cercano con cada uno de los emprendedores que forman parte de la iniciativa. Despeja sus inquietudes, se ofrece como nexo para incentivar la colaboración entre ellos, además de orientarlos para que la imagen de cada stand brille en forma armónica con el conjunto.
"Nos estamos preparando con todo, bien flower power arriba", señaló con entusiasmo la ideóloga de la glamorosa feria que no para de crecer desde 2015 y que a partir de la pandemia tiene una continuidad a online. "Vamos a estar nuevamente en el centro comercial Flor del Prado en Cipolletti con los espacios de deco, indumentaria, accesorios", contó sobre el evento que se desarrollará el 17 y 18 de septiembre por la tarde. "Las chicas de Aleca, que hacen vajilla personalizada, van a generar un espacio al aire libre para que la gente pueda ir a tomar una limonada o un rico trago. También va a haber pastelería, un set para que todos se puedan llevar una foto con sus mascotas porque somos pet friendly", anticipó no sin dejar de recordar las propuestas estilo workshop y las actividades para los más chicos que ya son un clásico de la feria.
Le Chic nació en 2015, tiempo después de que esta inquieta platense decidiera regresar a la tierra que la vio crecer con el el sueño de abrir un negocio de "cosas raras" y la idea de volcar todo lo que había aprendido como diseñadora publicitaria y asesora de imagen en Buenos Aires. El proyecto cobró forma con "Las novedades", el llamativo local que - desde 2007-solía funcionar en Diagonal 25 de Mayo y fue mucho más allá a partir del explosivo vínculo que "Mery" fue construyendo con sus clientas que compartían con ellas el espíritu emprendedor.
"Empecé a conocer gente que hacía cosas y el local mío se tornaba como un punto de encuentro y en un momento dije: 'Falta un lugar donde pueda elegir el vestido que hace ella, lo combine con los aros que otra emprendedora, nos encontremos, charlemos'. Y así surgió Le Chic , que tuvo su primera edición en mayo del 2015 en el centro comercial Flor del Prado, que es como nuestro hogar, más allá de que hemos hecho la feria en el Paseo de la Costa, el Casino Magic y El Patio de Franz", comentó.
"Al principio éramos quince emprendedores. Pensábamos que iba a ir nuestras familias y nuestros amigos nada más. Pero no, explotó y a partir de ahí no paramos. A Le Chic viene gente de Cinco Salto, Catriel, Plottier, de todos lados", añadió
"Yo le doy mucha importancia al armado, a la estética que es lo que yo considero como el espíritu de Le Chic y -sin querer, queriendo- me fui transformando como una especie de referente en este mundillo emprendedor. Antes de que llegara el coronavirus ya se me había ocurrido hacer una página web de la feria porque me pasaba que, postferia mucha gente me escribía preguntándome por lo que habían visto. Así que pensé en crear un formato online para que la gente pueda encontrar lo que quiera por rubro y por emprendedor. Eso lo dije en diciembre del 2019. En marzo del 2020 empezó la pandemia donde surgió todo lo que es la visibilización del emprendedor en el formato de Instagram. La gente compraba todo lo que hacían las chicas en forma online y yo, que tenía un permiso, el fin de semana lo repartía", relató. "Por eso siempre digo que ahora Le Chic son las dos cosas: la feria física y el espacio de Instagram", remarcó.
"Para mi Le Chic es como una burbuja color rosa. Cuando me pongo a trabajar me olvido del mundo. No paro, me encanta. Estoy de mal humor y me cambia. Y me doy cuenta de que todos los que somos parte de esta familia somos iguales en ese sentido. Es gente que puede tener sus problemas, sus cosas; pero cuando está ahí, es una fiesta. Tenemos una energía tremenda. Nos ayudamos mucho entre nosotros, nos manijeamos, complementamos el producto y el trabajo del otro. Muchas veces ahí se terminan generando proyectos que se potencian, como por ejemplo, locales compartidos. En cada edición terminamos agotados, pero felices. Es muy familia, tenemos una energía muy linda", destacó para luego subrayar que el común denominador de quienes forman parte de Le Chic es el fuerte compromiso que tienen con su trabajo.
"Lo que diferencia al emprendedor de Le Chic de otros emprendedores es que dejan el alma. Hay quienes emprenden porque tienen ganas de hacer algo. Entonces un día hacen una cosa, mañana otra. Luego están los que lo dan todo: que invierten en publicidad, que buscan aprender, que se anotan en cuanto workshop vean, que se dedican. Y sin dudas les va bien, perduran y no hay crisis que los volteen", enfatizó.
Además de cumplir con requisitos legales, quienes quieren sumarse a la feria tienen que enviarle fotos de sus productos y del armado de su espacio a Mery para que pueda conocer la propuesta y "ver el manejo estético que tienen". "Después hay un hilo conductor que soy yo que voy guiando un poco, que asesoro. Cada feria se prevé con mucho tiempo y yo estoy en tema de absolutamente todo lo que va a llevar cada uno. Como todo se hace desde el lado del amor, todos se lo toman bárbaro, todos aprenden de eso y todos preguntan porque estamos tirando para el mismo lado", sostuvo la referente neuquina del mundo emprendedor que, más allá de la feria, trabaja visibilizando emprendimientos y asesorando en el desarrollo de imagen de marca.
"Para mi Le Chic superó la expectativa en un montón de cosas. Soy muy feliz haciendo esta feria que generó un círculo. Hay locales que se suman, así como emprendedores que luego abren sus propios locales. A partir de Le Chic surgió también mi estudio de fotos donde hacemos toda la producción de contenidos para emprendedores. También organizo eventos y actividades relacionadas. Por ejemplo, estoy organizando para que el 30 septiembre venga Matilda Blanco a dar una charla para mujeres emprendedoras", contó adelantando el desafío que la espera tras la realización de la feria el 17 y 18 de septiembre.