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La sorprendente confesión del vendedor despedido de Saturno Hogar que se reinventó como jardinero

Jesús, ex empleado, asegura que la repercusión de la historia que le contó a este diario fue "la mejor" y explica con sorpresa qué le proponen.

Tras la enorme repercusión que tuvo la nota sobre su historia de vida que publicó LM Cipolletti en las últimas horas, a Jesús Sepúlveda, el ex vendedor de Saturno Hogar que luego del despido se reinventó como jardinero le llueven las “propuestas laborales”.

“Impresionante todo. Me llamó un montón de gente incluso ofreciéndome trabajo. Tuve llamados hasta del exterior”, celebró en declaraciones a este medio.

La lucha del vendedor

“Me dediqué a cortar el pasto desde que me echaron, hice también el curso de carnicero de la Muni pero nunca me llamaron. Tiré curriculum por todos lados y lo sigo haciendo hasta el día de hoy. Lo de jardinería es algo que me gusta, lo hago prolijito, lo hago bien. Entendía algo por mi viejo, junté plata de donde pude, vendí cosas que tenía como herramientas y compré el famoso carrito naranja y le puse el gancho a mi auto”, comentó el hombre en dicha nota.

Pues bien, ahora parece que se le dará la posibilidad de poder conseguir un empleo más formal y permanente. "Es que no he parado de recibir mensajes tras ese reportaje y algunos me ofrecen trabajo. Ojalá surja algo", insistió este sábado.

Jesús dio la nota y elije creer...

La historia del cierre de Saturno Hogar dejó una huella profunda en muchas familias de la región allá por 2017.

“Fue uno de los días más tristes de mi vida ese 13 de noviembre de 2017. Estábamos trabajando normalmente y de repente nos dijeron 'bajen las persianas, se hundió el barco'. Y nos echaron a todos”, recuerda con tristeza Vicky Fuentes, una de las despedidas de Saturno Hogar Cipolletti, que al igual que sus ex compañeros se ilusiona con que esta vez finalmente se cumpla la promesa del pago de las indemnizaciones.

La empresa por ese entonces -2017- adujo que se encontraba en preventivo de crisis y convocatoria de acreedores. "Lo que era Saturno lo vendieron, lo pasaron a remate. Lo compró Lucaioli y se terminaron de fundir. Y lo peor: vendían todo a escondidas como si fuera un remate, iba la gente y compraba clandestinamente. Pero para nosotros nunca apareció un peso", cuestionó.

Cabe recordar que en Cipolletti el cierre de estos locales dejó sin trabajo a 10 empleados y a nivel país fueron entre 500 y 600 los trabajadores damnificados, que quedaron a la deriva.

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