Carlos Pinto, dirigente de la Cámara de Expendedores del Alto Valle, consideró que los problemas de abastecimiento continuarán mientras sigan congelados los precios.
Los problemas en las estaciones de servicio siguen porque las petroleras entregan menos combustible del que demandan los clientes. Cuando una estación se queda sin stock se produce un efecto dominó que termina con todas las estaciones con sus piletas secas.
Las refinerías han reducido sus producciones porque las petroleras les retacean el crudo.
El vicepresidente de la Cámara de Expendedores del Alto Valle, Carlos Pinto, aseguró que "todos los problemas están vinculados al precio", puesto que la intervención del gobierno lo mantiene pisado para aminorar el impacto inflacionario del sector. Los precios de los combustibles impactan en toda la economía.
El fin de semana largo, la falta de combustibles en algunas estaciones de la región no hizo más daño a los automovilistas porque entre todas las estaciones lograron capear la crisis. Si alguna se quedaba sin combustible, otra cercana vendía lo que tenía mientras se iban dando las reposiciones de los productos más demandados.
Lograron los estacioneros contener una crisis mayor aplicando ellos cupos a los consumidores finales, en espejo de lo que hacen las petroleras con las comercializadoras al por menor, explicó Pinto.
Los problemas de desabastecimiento no son nuevos pero se agravaron. Pinto informó que los cupos de entrega de las petroleras a las estaciones de servicio se acotaron últimamente. Desde que el gobierno profundizó su participación en la definición del precio al público de la nafta y el gasoil, las petroleras impusieron cupos de entrega a las comercializadoras minoristas.
Los precios de los surtidores fueron congelados la semana posterior a las PASO hasta después de las elecciones presidenciales del domingo que viene.
Si las elecciones llegaran a pasar a la instancia del balotaje con el candidato oficialista Sergio Massa en competencia es probable que el congelamiento de los precios se extienda por unos días más hasta después de la definición del próximo presidente en las urnas.
En principio, según lo acordado por el Ministerio de Economía de la Nación y las petroleras, el congelamiento termina el 31 de octubre. Diecinueve días después está previsto un eventual balotaje entre los dos candidatos más votados en las presidenciales.
Pinto consideró que el sector transitará al borde del desabastecimiento hasta que se acomoden los precios. Los controles férreos del gobierno nacional se instalaron en la última parte del año pasado, con acuerdos de techo a los incrementos de los precios de los combustibles que estaban por debajo del avance de la inflación.
Si el frente interno no fuese lo suficientemente pesado, la situación se agrava con las colas en las localidades cercanas a Chile por los chilenos que aprovechan los menores precios de este lado de la cordillera.
"El precio de la nafta históricamente ha sido de un dólar con diez centavos. Ahora está por debajo. La gente de los países limítrofes compra combustible en Argentina", remató el estacionero.