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Le detectaron cáncer embarazada y murió a la semana: conmoción por la partida de una joven funcionaria municipal

Lograron hacerle una cesárea y el bebé nació sin problemas. Bajada del Agrio perdió a su secretaria, su deportista, su mamá. Hay dos días de duelo.

La vida, siendo vida, a veces nos supera. Trae con ella proyectos, risas, promesas de futuro y también misterios que el corazón y la razón humana no alcanzan a entender. Hoy Bajada del Agrio llora. Llora una partida injusta, llora una joven llena de futuro que se fue demasiado pronto. A veces el destino y Dios encauzan caminos que duelen, que no tienen explicación, que solo se aceptan con fe y con el alma rota.

Jesica Llanes era vida. Era deporte, era cultura, era sonrisa en cada rincón del pueblo. Se fue a los 33 años, con la edad de Cristo, como si el cielo necesitara una joven bella, servicial y carismática para seguir alumbrando desde arriba.

Hoy el pueblo no tiene consuelo. Lo busca en la familia, en los amigos, en su hijita de 10 años, en el bebé que llegó al mundo antes de tiempo y se quedó sin el abrazo de su mamá. Lo busca en las 2.500 cuadras que separan al pueblo del Hospital Castro Rendón, donde a las 7 de la mañana de este lunes se certificó su deceso.

Los hechos que conmovieron al pueblo

Según información aportada por fuentes cercanas y del ámbito hospitalario, Jesica cursaba un embarazo cuando, la semana pasada, le detectaron un cáncer en Neuquén. La enfermedad avanzó con crueldad y obligó a los médicos a realizarle una cesárea de urgencia para salvar al bebé.

A partir de ese momento su estado empeoró. Jesica peleó hasta el último minuto. Oficialmente “falleció a las 7 de la mañana de hoy lunes 1 de junio den el Hospital Castro Rendón de Neuquén capital”.

Jessica bajada del agrio

La buena noticia en medio del dolor es que su segundo hijo está bien, gracias a Dios. Jesica deja también a su otra pequeña hija, de 10 años.

Por disposición municipal, Bajada del Agrio decretó dos días de asueto y duelo a partir de hoy lunes, en señal de respeto y acompañamiento a la familia y a toda la comunidad.

Se fue una embajadora del deporte y de la cultura local. Se fue una joven con proyectos. Se fue una mamá. Bajada del Agrio hoy no festeja, no trabaja, solo abraza. Porque cuando se va una vida así, el pueblo entero siente que se va un pedazo de sí mismo.

Quién era Jésica en su pueblo

Tenía 33 años. Pero en cada uno de esos años supo dejar marca. Jésica Llanes era esa vecina que todos reconocían apenas la veían pasar. Alegre, dulce, buena compañera. De esas personas que siempre estaban dispuestas a ayudar a los demás, sin preguntar. Trabajadora incansable, heredó de su casa el amor por el esfuerzo y por la gente.

Desde muy chica se la veía atendiendo junto a sus papás Claudia Huinca y Julio Llanes, reconocidos comerciantes de la localidad. El negocio, frente a la escuela secundaria, fue su primera escuela: ahí aprendió el valor del trabajo y a conocer a cada vecino por su nombre. Sus padres, además, la acompañaban siempre en cada una de sus actividades deportivas y culturales. Estaban en la tribuna, en el salón, en cada escenario donde Jésica brillaba.

Mamá joven de su pequeña Noha, con quien compartía sus días. Para ella, Noha era el motor. Se la veía orgullosa en cada acto del colegio, en cada partido, en cada mate compartido.

Sin embargo, si algo definía a Jésica era su energía. Le gustaba vivir moviéndose, y el pueblo la recuerda así: en el deporte, era incansable. Jugaba al fútbol con el alma. Pasó por varios equipos, incluso de Zapala como el “Muza”, y también defendió los colores de Las Lajas. Tenía gambeta, tenía garra, tenía equipo. También se destacaba en el vóley, siempre con la misma entrega.

Jessica bajada del agrio

En la cultura, su cuerpo hablaba. Amaba las danzas árabes, el pop, y se animaba a más: hacía acrobacias en telas. Colgarse de una tela y volar era otra forma que tenía de decirle al mundo que los sueños se alcanzan. Amigos y allegados la describen igual: “era luz”, “no decía que no”, “estaba en todos lados”.

Jésica fue embajadora del deporte y de la cultura de Bajada del Agrio no por un título, sino por presencia. Porque donde había una cancha, un escenario o una mano que tender, ahí estaba ella.

Hoy el pueblo no solo llora a una empleada municipal. Llora a la chica del negocio de enfrente de la escuela. Llora a la 5 del equipo. Llora a la chica de las telas. Llora a la mamá de Noha.

Se fue Jésica. Pero en cada partido, en cada danza, en cada negocio que abre temprano… Bajada del Agrio la va a seguir sintiendo cerca.

Cómo se desencadenó el triste final

Todo fue demasiado rápido. Tan rápido que Bajada del Agrio todavía no lo entiende.

Hace apenas unos días, a Jésica se la veía caminando por las calles del pueblo. Saludando, como siempre. Con esa sonrisa que no le faltaba. Nadie imaginaba que detrás de ese saludo se escondía una batalla que recién comenzaba.

La semana pasada le diagnosticaron un cáncer en Neuquén. La noticia cayó como un baldazo de agua fría. Jésica cursaba un embarazo de 7 meses. Por una cuestión preventiva de su salud y la de su bebé, los médicos del Hospital Castro Rendón decidieron adelantar el parto. Le realizaron una cesárea de urgencia.

Gracias a Dios, su hijo varón está bien. Nació antes de tiempo, pero estable. Hoy se encuentra con su familia, a la espera de abrazos que Jésica no podrá darle. Del peso exacto no hay datos, pero sí la certeza de que el bebé está bien. Esa fue la última pelea que Jésica ganó.

A partir de la operación, su estado se fue complicando. La enfermedad avanzó con una crueldad que nadie esperaba. La Jésica que el pueblo saludó días atrás caminando, ya no podía más.

jessica bajada del agrio

Este lunes, a las 7 de la mañana, en una cama del Hospital Castro Rendón de Neuquén, a 250 kilómetros de su casa, de sus padres Claudia y Julio, de su hija Noha y de su bebé recién nacido, se certificó su deceso.

No se sabe con exactitud la evolución de la enfermedad. Los médicos, la familia, los amigos, todos coinciden en lo mismo: fue repentino. Fue injusto. Fue doloroso.

Siete días separaron el último “hola” en Bajada del Agrio del último adiós en Neuquén. Se fue peleando. Se fue siendo mamá hasta el final. Se fue dejando un bebé que respira por ella y un pueblo que no sale del asombro. Porque a veces la vida no avisa. Solo pasa. Y duele.

"Una gran mujer, siempre tirando para adelante"

El dolor también se metió en el despacho municipal. El intendente de Bajada del Agrio, Ricardo Esparza, no pudo contener la emoción y las lágrimas al hablar de Jésica Llanes. Con la voz entrecortada, la recordó como lo que fue: una compañera de todos los días.

"Una gran mujer, gran trabajadora. Muy buena secretaria, muy destacada, colaboradora. Siempre presente en todos los eventos que se realizaban para su pueblo, siempre con una sonrisa y con un estado de ánimo positivo, siempre tirando para adelante", expresó.

Para el jefe comunal, Jésica era más que una empleada. Era equipo. "Siempre tirando para adelante conmigo. Muy compañera. La verdad que es muy triste lo que pasó", dijo con pesar.

El intendente destacó especialmente su intensa actividad deportiva y sus inmensas cualidades. "Amante del fútbol. Siempre jugando al fútbol femenino. Jugó en el Deportivo Muza, de la ciudad de Zapala, que era su equipo favorito. Mucha gente la reconoció en ese ámbito", recordó.

jessica bajada del agrio

Y se quebró al contar una anécdota que habla del vínculo: "Hicimos equipos municipales. A la primera mujer que yo le regalé un juego de camisetas para un equipo de fútbol femenino fue a ella".

La joven también lo acompañó en la política, desde el inicio. "Después en política, siempre conmigo. Siempre tirando para adelante, así la voy a recordar. Era su forma de ser única y excepcional", aseguró Esparza.

Una vez en la Municipalidad, cumplió varios roles. Estuvo donde se la necesitaba. "Secretaria de Mesa de Entradas, secretaria en Acción Social, secretaria en Hacienda, en Deportes, maquilladora... Siempre estando en todo. Siempre colaborativa, muy compañera. La verdad que estamos destrozados", admitió. Para cerrar la definió como “una ciudadana agrense, muy educada, con buena presencia".

Se decretaron dos días de duelo

A través de un comunicado oficial emitido este lunes 1 de junio, la Municipalidad de Bajada del Agrio expresó su pesar ante la partida de la joven de 33 años: "Su partida nos llena de tristeza y deja un enorme vacío entre quienes compartimos con ella el trabajo y la vida cotidiana. Hoy despedimos a una gran persona, con la certeza de que ya ha sido recibida en los brazos de Dios".

En acompañamiento a su familia, seres queridos y compañeros de trabajo, el municipio dispuso Duelo y Asueto Municipal por dos días, durante las jornadas del lunes 1 y martes 2 de junio de 2026.

La medida alcanza a todas las dependencias municipales en señal de respeto y acompañamiento a quienes compartieron con Jésica su día a día.

El comunicado cierra con un mensaje de acompañamiento y fe: "Acompañamos a todos sus afectos en este difícil momento y elevamos una oración por su eterno descanso. Descansa en paz".

Hoy Bajada del Agrio no abre sus puertas. Hoy Bajada del Agrio despide a una de las suyas.

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