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Le robaron su camión de juguete y todo Andacollo se movilizó para recuperarlo

Gracias a la viralización en redes de los vecinos, la acción de la Comisaría 30 y la Comisaría 24, las personas que se habían apropiado del juguete se comunicaron con la familia y se comprometieron a devolverlo.

En los pueblos chicos los juguetes no se guardan, se "estacionan". Y durante más de un año el camión gris de Oliver Bravo estuvo estacionado frente a la Plaza San Martín, en Andacollo.

La semana pasada, el camión de juguete del niño de 5 años fue robado y todo el pueblo de Andacollo se movilizó para recuperarlo y devolverle la ilusión. Gracias a la unión entre los vecinos, el pequeño volvió a sonreír.

Todos lo conocen a “Oli”. Todos le tocan bocina cuando pasan. Todos le sacan una foto porque les da ternura verlo, serio y orgulloso, subido a su camión, jugando a ser grande. Participa de las Expo de autos del pueblo. Visita a los vecinos en el Kiosco Amarillo, en Prades y Prades o en Corralón Ceferino para "ayudar a trabajar".

Ese camión no es plástico y ruedas. Es el regalo de cumpleaños que le hizo su abuelo Pedro el año pasado. Es la promesa de un nene de 5 años que dice que de grande va a ser chofer. Es la frase que enternece a todo el pueblo: "cuando sea grande voy a manejar la camioneta del Tata para llevarlo a Neuquén al médico".

Cómo fue la sustracción: el robo quedó grabado

El domingo 26, entre las 14 y las 16 horas, dos personas se lo arrebataron. A plena luz del día. En el centro. Con la impunidad de quien no conoce el valor de una ilusión.

Las cámaras del "Kiosco Amarillo" en calle Bella Vista y de "Lo de Jorgin" en calle Varvarco registraron todo. En las imágenes se vio un Renault Fluence de color gris oscuro o azul oscuro. Se vio a dos personas guardando el camión en el baúl. Apenas entraba. Tanto apuro tenían que hasta dejaron una moto que también habían tomado.

"El jueves 30 nos dimos cuenta que faltaba entre todos sus cochecitos que siempre deja en la vereda", había contado en ese momento Camila Bravo, mamá de Oliver. En la misma entrevista con LM Neuquén con la voz entrecortada había pedido a la comunidad que los ayudaran a dar con su paradero. De igual manera se había efectuado, con el mismo fin, la denuncia policial.

La movilización del pueblo dio resultado

La noticia se viralizó en horas. Andacollo entero salió a buscar el camión de “Oli”. Medios locales, redes sociales, vecinos compartiendo en grupos de WhatsApp. Y también la acción de la Comisaría 30 de Andacollo y la Comisaría 24 de Chos Malal fue clave.

"Primeramente con Oliver queremos agradecer a todas las personas que se preocuparon y compartieron la publicación para ayudarnos a dar con el camión, la verdad que el cariño y la predisposición del pueblo de Andacollo fue enorme", expresó en sus redes Camila.

La vivienda no presentaba signos de ingreso forzado pero el cuerpo de la víctima tenía lesiones en la cabeza, pie y tórax.

"Agradecer también al Kiosco Amarillo, Abigail Sero, y Lo De Jorgin que estuvieron al pie, y nos dieron toda la ayuda posible para poder dar con el camión de Oli", añadió.

El esperado final: "Oli ya está feliz y esperando"

Finalmente, gracias a toda esa movilización, las personas que se habían apropiado del juguete mantuvieron comunicación con la familia.

"Ya nos pudimos contactar con las personas, si bien aún no lo tenemos en nuestras manos, se han comprometido a devolverlo. Oli ya está feliz y esperando", contó Camila con alivio.

En igual sentido, escribió: "De todo corazón gracias a todos por la ayuda, y por el amor para el pequeño Oli. Si el pueblo se mueve todo es más rápido".

Oliver es hijo único. Hace más de un mes también le habían robado su bici, pero el camión tenía un valor sentimental único. Hoy su vereda vuelve a tener sentido. Vuelve a estar el compañero con el que soñaba recorrer la Patagonia y ser chofer de grande.

Andacollo demostró una vez más que lo de uno es de todos. Y que cuando a un nene le duele algo, al pueblo entero le duele. Y también se pone feliz cuando aparece.

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