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Las estadísticas oficiales muestran que las exportaciones de frutas a Rusia tuvieron un comportamiento dispar en estos primeros tres meses del año.
Datos suministrados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), destacan que las colocaciones externas de peras hacia el mercado ruso totalizaron en este primer trimestre del año las 23.869 toneladas. La cifra representa un crecimiento interanual cercano al 80% pero refleja una caída del 15% en relación a los volúmenes vendidos en los primeros tres meses de 2021.
Cabe recordar que a fines de febrero Ucrania fue invadida por las tropas del Kremlin y estos puso en alerta a todo occidente. Las sanciones comerciales no se hicieron esperar y las exportaciones de frutas desde el Valle se vieron muy afectadas, teniendo en cuenta que Rusia es uno de los principales destinos de la oferta exportable de pera y, en menor medida, de manzana.
Sobre esta última especie, la estadística reflejada en el informe del Senasa, da cuenta de que el mercado ruso sin reaccionar. En este primer trimestre del año, tan solo 151 toneladas se dirigieron al puerto de San Petersburgo, volumen 70% inferior al consolidado para el mismo período del año pasado, cuando la guerra en Ucrania ya había dado comienzo.
“Rusia sigue siendo un mercado muy complicado para nosotros. Este año fue importante la salida para nuestra pera, pero no hay proyecciones de buenos precios”, confió un empresarios regional al ser consultado por el tema.
Datos extraoficiales detallan que la cosecha de peras tuvo, en esta temporada, serias fallas de calidad y mucha de esa fruta fue embalada para el mercado ruso. Con este contexto mencionado, es difícil pensar en lograr buenos retornos.
En el caso de las manzanas argentinas esta claro que los exportadores regionales hace ya un tiempo dejaron caer este mercado. Las estadísticas oficiales así lo argumentan.
Hay que recordar también que, a fines de febrero de este año, el ministerio de Agricultura de Rusia anunció en su sitio web que se abrían nuevamente las importaciones de frutas de pepita y de carozo desde China. Según detalló el anuncio, la decisión se tomó después de considerar la información sanitaria sobre los productores de frutas y sus lugares de almacenamiento y envasado.
Rusia suspendió previamente la importación de este tipo de frutas de China en agosto de 2019. Las frutas de pepita afectadas incluían manzanas, peras y papayas, mientras que las frutas de carozo afectadas incluían ciruelas, nectarinas, albaricoques, duraznos, ciruelas y cerezas.
En ese momento, las autoridades rusas dijeron que entre 2018 y 2019 habían detectado un total de 48 embarques de frutas provenientes de China que contenían plagas que podían afectar la producción rusa. También afirmaron que habían enviado seis avisos formales a las autoridades chinas de inspección y cuarentena luego de estos descubrimientos para solicitar consultas de expertos e inspecciones conjuntas, pero no recibieron respuesta. En consecuencia, Rusia finalmente tomó la decisión de suspender las importaciones de las frutas afectadas desde China.
En 2018, las importaciones rusas de manzanas, peras y papayas alcanzaron los 1.100 millones de toneladas y China ocupó el segundo lugar en términos de volumen de importación de estas frutas con más de 200 millones toneladas, lo que representa el 18% de las importaciones totales y solo por detrás de Moldavia. En 2022 las importaciones de estos productos se derrumbaron a poco más de 700 millones toneladas, sin la oferta exportable de China.