El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas amarillas por lluvias y tormentas en distintos sectores de la provincia. La inestabilidad continuará.
Las lluvias que afectan a Neuquén continuarán durante los próximos días y mantienen en alerta a distintas regiones de la provincia. Después de un lunes marcado por las precipitaciones y las complicaciones en algunos sectores, el pronóstico anticipa nuevas jornadas de inestabilidad, con la posibilidad de tormentas eléctricas, caída ocasional de granizo y abundante agua en períodos cortos.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas amarillas para diferentes zonas del territorio neuquino, con horarios que varían según la región. Mientras algunos sectores están bajo advertencia durante la tarde, en otros las lluvias podrían extenderse hasta la noche. Además, desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos advirtieron que las tormentas podrían intensificarse este martes 20 de octubre.
La secretaria del área, Luciana Ortiz Luna, explicó que uno de los principales riesgos es que se produzcan descargas intensas de agua en pocos minutos, incluso en lugares donde no se registran precipitaciones persistentes. A esto se suma que el suelo está saturado por las lluvias acumuladas durante las últimas semanas, lo que reduce su capacidad de absorción y favorece el escurrimiento hacia cauces naturales y sectores bajos.
En la región de la Confluencia la alerta amarilla por lluvias está prevista para la tarde y la noche de este lunes. La advertencia también alcanza al este de Añelo, al este de Pehuenches y a Picún Leufú.
El SMN prevé precipitaciones de variada intensidad, con posibilidad de tormentas embebidas. Los acumulados estimados se ubican entre los 10 y los 20 milímetros, aunque podrían superarse de manera localizada.
En la capital neuquina, las lluvias ya provocaron acumulación de agua en algunas calles. Durante la mañana, entre las 8 y las 11, se registraron 25 milímetros, según informó Francisco Baggio, subsecretario de Medioambiente y Protección Ciudadana del municipio. Uno de los principales inconvenientes se concentró en el Bajo, en la intersección de Chubut y Santa Cruz, donde se acumuló agua por la rotura de un caño conectado al sistema pluvial.
Las autoridades también mantienen la atención sobre las zonas cercanas a las cuencas de los ríos Limay y Neuquén, además de sectores de la meseta y del barrio Gregorio Álvarez, donde el escurrimiento puede generar complicaciones.
La advertencia meteorológica también comprende sectores del centro neuquino, entre ellos Zapala, Aluminé, Catán Lil, Collón Curá, Picunches, Loncopué y Ñorquín.
En estas zonas se esperan lluvias de variada intensidad y la posibilidad de tormentas, algunas localmente fuertes. La acumulación de agua en períodos breves puede generar dificultades para circular, especialmente en caminos rurales y rutas que atraviesan áreas con drenaje limitado.
Uno de los antecedentes que mantiene en alerta a los equipos de emergencia es la crecida del arroyo Covunco, que durante la madrugada del sábado inundó sectores ribereños de El Puente y Covunco Abajo, pese a que no había llovido en la localidad. El episodio motivó evacuaciones preventivas, asistencia a pobladores rurales y restricciones en la ruta provincial 14.
Ortiz Luna indicó que el caudal había descendido, pero remarcó que el suelo saturado puede hacer que el agua encuentre nuevos recorridos y llegue rápidamente a los cauces.
En el norte de la provincia, la alerta amarilla alcanza a Chos Malal y Minas, además de sectores del oeste de Añelo y del oeste de Pehuenches. En el este de estos dos últimos departamentos, la advertencia por lluvias se extiende durante la tarde y la noche.
La región ya registró episodios de tormentas intensas en localidades como Añelo, Los Catutos, Chorriaca, Barrancas y Buta Ranquil. Según la secretaria de Emergencias, se trata de fenómenos que pueden descargar una gran cantidad de agua en pocos minutos y generar complicaciones repentinas.
Para este martes, la funcionaria anticipó que las tormentas podrían intensificarse en algunas áreas. La actividad eléctrica, la posibilidad de granizo y las precipitaciones concentradas en lapsos breves son algunos de los riesgos señalados por las autoridades.
En el sur y la zona cordillerana, la alerta amarilla comprende los departamentos de Los Lagos, Huiliches y Lácar, además de Aluminé y Collón Curá. Entre las localidades que pueden verse afectadas se encuentran Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín de los Andes.
Las precipitaciones previstas obligan a mantener la precaución en rutas y caminos de montaña, donde la lluvia puede reducir la visibilidad, deteriorar banquinas y favorecer desprendimientos. Este lunes, Vialidad Nacional informó que se había restablecido la circulación en la Ruta Nacional 40, en el sector de Puerto Arauco, en Villa La Angostura, aunque pidió transitar con extrema precaución por la posibilidad de nuevos desprendimientos. En otro tramo de la misma ruta, cerca de Los Sauces, se detectó un socavón en una alcantarilla que afecta la banquina.
La inestabilidad no se limitará al comienzo de la semana. El pronóstico para Neuquén capital anticipa lluvias débiles y dispersas durante el martes, mientras que el miércoles 21 podría presentarse como una de las jornadas más complicadas, con tormentas eléctricas, lluvias y chaparrones, además de una posible caída ocasional de granizo.
Para el jueves se prevé la llegada de aire más frío, con continuidad de las precipitaciones y un descenso de las temperaturas. Hacia el viernes podría comenzar una mejora gradual, aunque se mantendría el cielo cubierto.
Ante este panorama, desde Emergencias y Gestión de Riesgos recomendaron seguir los canales oficiales y evitar compartir información sin confirmar. También pidieron mantener contacto con referentes barriales, intendentes y comisiones de fomento para conocer los procedimientos preventivos en cada localidad.
Para quienes deban viajar, la recomendación es planificar los desplazamientos, evitar circular durante la noche o la madrugada si no es indispensable y consultar el estado actualizado de las rutas en el sitio de Vialidad Provincial: www.dpvneuquen.gov.ar. Las autoridades insisten en que, ante un temporal, las condiciones pueden cambiar en pocos minutos y que la prevención es clave para reducir los riesgos.
Desde la secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos advirtieron sobre fenómenos repentinos, acumulación de agua y posibles complicaciones en rutas y zonas ribereñas. Recomiendan seguir los canales oficiales de información.
Las lluvias y tormentas previstas para gran parte de esta semana mantienen en alerta a distintos sectores de Neuquén. Ante la posibilidad de precipitaciones intensas en períodos cortos, crecidas repentinas de arroyos y anegamientos, la secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos reforzó las recomendaciones de prevención y el seguimiento de las zonas más expuestas.
En este sentido, la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna advirtió que las tormentas podrían intensificarse en las próximas horas. “Mañana -por el martes 20 de octubre- se van a intensificar en algunas de las áreas, pero la característica que tiene el (fenómeno del) Niño es que hay tormentas de mucha intensidad que pueden ser eléctricas, granizo o agua que se forma en pocos minutos. Más allá de la persistencia de las lluvias, se concentran en pocos minutos, descargan gran cantidad y esa es la característica. Y sin aviso, porque no hay forma de detectar previamente salvo 10 minutos antes”, explicó.
La funcionaria señaló que ya se registraron entre siete y ocho episodios de este tipo en distintos puntos de la provincia. “Lo vimos en Añelo, Los Catutos, Chorriaca, algunos lugares más al norte, en Barrancas, Buta Ranquil, Villa La Angostura al sur, Junín de los Andes. Todo esto es la manifestación de este tipo de tormentas”, dijo en una entrevista en Radio y Televisión del Neuquén (RTN).
Uno de los episodios recientes se registró durante la madrugada del sábado, cuando una fuerte crecida del arroyo Covunco inundó sectores ribereños de El Puente y Covunco Abajo, pese a que no había llovido en la localidad. El aumento del caudal, atribuido a un golpe de agua proveniente de la cordillera neuquina, motivó un operativo de emergencia con evacuaciones preventivas, asistencia a pobladores rurales y restricciones a la circulación por la ruta provincial 14.
Ortiz Luna indicó que, según la información recibida desde la zona, el caudal había descendido nuevamente. Expresó que “es muy importante Covunco y otros lugares similares a la provincia según lo que nos informó el referente de Defensa Civil del lugar, había bajado nuevamente ya el caudal”. También explicó que el arroyo cuenta con sensores para controlar sus variaciones, aunque advirtió sobre las condiciones generales del terreno. “Es un arroyo que está monitoreado, que tiene los sensores bien precisos, pero lo que estamos viendo en toda la provincia es que el suelo está muy saturado, hace agua en cualquier lugar y va a buscar el cauce natural”, precisó.