Los amantes de la pesca de carpas celebrarán la inauguración de la nueva temporada con un encuentro el próximo 6 de noviembre en El Rincón de las Carpas, un sector del Puesto Rivas - a cuatro kilómetros de la represa Arroyito -, en cuyas "lagunas" se concentran numerosos ejemplares.
En diálogo con LMNeuquén, Nicolás Barros, unos de los organizadores del evento e integrante de Carpeando Neuquén, contó que la iniciativa busca fomentar la actividad y contrarrestar cierto estigma que pesa sobre esta actividad, subestimada por muchos como una pesca de segunda categoría.
"La carpa está de alguna manera muy discriminada, por eso nosotros tratamos de concientizar y difundirla como una pesca más, que está muy buena, que se puede hacer en familia y que tiene un atractivo totalmente igual a la pesca de otras especies", subrayó.
"Hay muchos mitos y cosas que se dicen entre las personas en general y los pescadores mismos, que fueron alimentándose y haciéndose más grandes. Por ejemplo, que la carpa es una plaga porque invadió los espejos de agua. Lo cierto es que la carpa no vino sola, sino que alguien la introdujo. Partiendo de esa base, los culpables de que las carpas estén en nuestros ríos somos nosotros, los humanos", planteó.
"Nosotros no desconocemos que sea una especie invasora", aclaró el pescador, para luego argumentar: "Nosotros incentivamos la pesca para bajar la población".
En segundo término, Barros apuntó contra el mito de que este tipo de pescado no se puede consumir porque tiene sabor amargo. "Desde Carpeando Neuquén trabajamos con muchos chefs que están haciendo platos con este tipo de pescado que es muy rico en proteínas. Tiene mucho hierro y fósforo", destacó.
"De hecho, hay muchos comedores que están articulando con nosotros - Carpeando Neuquén- para que le demos las capturas -de manera cuidada y prolija, con refrigeración- para que elaboren alimentos para la gente que más lo necesita", agregó, antes de seguir respondiéndole a los detractores de la actividad.
"También se dice que la carpa no es atractiva a la hora de la pelea, tal como se dicen en la jerga del pescador. Esto no es así y eso se nota con la gente que se está acercando a la actividad: mucha viene de afuera consultando dónde y de qué manera se puede ir a pescar. La pesca de carpa se está transformando en un atractivo en la zona, principalmente en la ciudad de Neuquén", sostuvo antes de remarcar que además de la modalidad de línea de fondo, también se puede pescar carpas con mosca.
"Lo que más se utiliza es la línea de fondo con un cebador y enharinados. Acá está totalmente prohibido pescar con carnada viva, como renacuajos o cangrejos. No se puede hacer eso para proteger a las demás especies", recordó para luego resaltar que varios pescadores de truchas están manifestando interés por la carpa.
"Las truchas que tenemos en Neuquén Capital, muy pocas veces superan los tres kilos. En cambio, con la carpa te podés encontrar con ejemplares de 7 y 9 kilos. Para un pescador eso es tremendo y eso es lo que le llama la atención a mucha gente de acá", postuló.
Barros manifestó que con las "carpeadas" y los campeonatos que se realizan a lo largo de la temporada - y de los cuales él es jurado- buscan que los pescadores de este tipo de especie no se sientan menospreciados ni pierdan el entusiasmo. Por el contrario, la idea es poner en valor la actividad.
Respecto al encuentro del 6 de noviembre, el pescador explicó que como la pesca con mosca "requiere de un silencio absoluto", esa modalidad se realizará temprano por la mañana - alrededor de las 8 - en lugares puntuales. "A las 11 comenzará la actividad en otro sector con línea de fondo. Pasado el mediodía haremos un almuerzo a la canasta. Cada uno lleva lo que vaya a consumir. Eso se hará en un sector que estamos terminando de armar como un refugio de pescadores de carpa", precisó.
"Después vamos a hacer sorteos y continuaremos con la pesca hasta las 20, respetando el reglamento", añadió para luego aclarar que, si bien la actividad es libre y gratuita, solo hay que abonar el valor de la entrada al Puesto Rivas, ubicado a 4 kilómetros de la represa Arroyito.
Al ser consultado por el nivel de convocatoria del encuentro -que desde hace dos años se replica a lo largo de la temporada en forma mensual- Barros expresó: "Viene en crecimiento. Creemos que pueden llegar a ir unas 100 personas. El año pasado participaron unas 60, entre ellas unas 12 mujeres que pescaban con mosca. Cada vez se suma más gente de diferentes géneros con la iniciativa de querer saber cómo se pesca. Entendemos que no todo el mundo sabe, por eso está bueno difundirlo. Otros se acercan porque consumen carpa".