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Trabajadores realizaron una asamblea con corte de atención. Los motivos de un reclamo que se extenderá en los próximos días.
Empleados del Banco Santander realizaron una protesta simultánea en varias sucursales de Río Negro. La medida, impulsada por la Asociación Bancaria, se concretó en las ciudades de Cipolletti, General Roca y Bariloche, y consistió en una asamblea gremial con cese de actividades durante dos horas.
En la sucursal de Cipolletti, ubicada en España al 200, los trabajadores cruzaron una bandera del gremio en el ingreso del banco, impidiendo el paso a los clientes como señal de protesta. Situación similar se vivió en Roca y Bariloche, donde tampoco se brindó atención al público durante el tiempo que duró la medida. Los cajeros automáticos, sin embargo, funcionaron con normalidad.
Jorge “Cucha” Rodríguez, secretario general del gremio La Bancaria de Río Negro, explicó a LM Cipolletti que el conflicto se da en todo el país y tiene como origen los despidos, el cierre de sucursales y la política de digitalización forzada que impulsa la entidad financiera. En ese sentido, detalló que en Comodoro Rivadavia se registraron tres despidos que finalmente fueron revertidos gracias a la intervención sindical y a una conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo.
En el caso de Cipolletti, Rodríguez denunció que hay personal afectado por traslados compulsivos hacia sucursales de Neuquén, lo que forma parte –según indicó– de una estrategia del banco para reducir personal, tercerizar tareas y “derivar trabajo bancario hacia plataformas como Pago Fácil”.
Además, desde el gremio cuestionaron que la entidad impide operaciones presenciales menores a un millón de pesos, lo que –según expresaron– excluye a gran parte de la clientela tradicional y sobrecarga al resto del sistema.
“La situación con el Banco Santander es muy compleja desde hace años. Es una entidad con prácticas inhumanas, no sólo en Argentina sino en toda Latinoamérica”, sostuvo Rodríguez. Y advirtió: “La semana próxima las asambleas podrían extenderse a tres horas si no hay una respuesta concreta por parte del banco”.
Desde La Bancaria aseguraron que las medidas continuarán en todo el país si no se frena el avance de una política que, a su entender, apunta a debilitar el trabajo bancario y los derechos laborales del sector.
Trabajadores del Banco de la Nación Argentina (BNA) de Cipolletti y todo el país atraviesa una situación mucho más compleja. Semanas atrás se dio a conocer que el gobierno de Javier Milei pondrá en marcha un fuerte plan de achique que implica el cierre de al menos 60 de sus sucursales, centros de atención pyme y oficinas operativas. Y en Cipolletti y la zona se encienden las alarmas, máxime tras la inquietante advertencia de un referente gremial que mencionó a nuestra ciudad entre las tres localidades rionegrinas cuyas sedes o anexos correrían riesgos.
Como se sabe, el ajuste se inscribe en el marco del Plan Estratégico 2024-2027 del Banco Nación que apunta a "modernizar su funcionamiento en línea con las directrices de austeridad" impulsadas por el gobierno libertario.
Una de las claves del ajuste pasa por el cierre de sucursales. Según cifras oficiales, en diciembre de 2024 el Banco Nación contaba con 769 sucursales y centros de atención en todo el país. Ahora buscan que quede apenas por encima de los 700.
Esta reducción se logrará “a partir de la fusión de sucursales, el cierre de unidades superpuestas y la reasignación de recursos humanos”. Desde la entidad bancaria estiman que el recorte en la red de atención permitirá un ahorro mensual cercano a los 139 millones de pesos.
El Gobierno también puso en marcha una transformación en los Centros de Atención PyME Nación. De los 45 que funcionan actualmente, 14 operan en locales alquilados, así lo informaron varios medios nacionales.