La ley del más fuerte, la del imprudente, o la del impaciente, o quizás todas juntas, son las que se imponen en varias esquinas y cruces de Avenida Argentina en los horarios pico, donde el tránsito vehicular es intenso. El problema es cuando de los dos lados de la esquina vienen con la misma idea, e involucran a terceros que nada tienen que ver con esa actitud temeraria y peligrosa.
Toda esa combinación parece haberse hecho presente este jueves por la mañana en la esquina de la Avenida y calle Elordi, donde hay una reconocida casa de comidas. Alguien, a modo de chiste, sostuvo que uno de los conductores se había distraído con una oferta gastronómica.
Lo concreto es que en esa intersección, de alocada circulación y cruces por momentos milimétricos, un Toyota Etios -que venía por Elordi- le pegó de lleno a la puerta del conductor de una Renault Duster que cruzaba en ese momento.
Pero la situación no terminó ahí porque la alocada carrera de la camioneta blanca terminó al pegarle de lleno en la parte trasera de un Renault 12 que estaba estacionado desde hacía un rato. Este a su vez alcanzó a tocar a un cuarto vehículo,un Fiat Cronos.
La Duster finalizó arriba de la vereda del local, mientras que el Etios, con su frente totalmente destruido, quedó en medio de la calle.
Por fortuna, ningún peatón resultó alcanzado por los vehículos siniestrados. En el lugar intervino personal policial, por prevención y para controlar el tránsito, mientras que una ambulancia del SIEN se hizo presente para asistir a los conductores.
"Es una cosa de locos cómo cruzan estas calles", afirmó un transeúnte, que segundos antes había ingresado al local comercial. "No pasa una desgracia de milagro", acotó.