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Neuquén exporta cada vez más y Figueroa lo vuelca hacia toda la provincia

Las ventas al exterior alcanzaron 4.303,8 millones de dólares en el primer semestre y crecieron 42,5% en un año. Infraestructura, empleo, capacitación y rutas aparecen como prioridades de la gestión oficial.

La provincia del Neuquén está atravesando un salto exportador sin precedentes que marca el ritmo del crecimiento nacional. En los primeros seis meses de 2026, las ventas externas con origen neuquino llegaron a 4.303,8 millones de dólares, un 42,5% más que en el mismo período de 2025.

La explicación llega de la mano de Vaca Muerta, con combustibles y energía a la cabeza que representaron el 98,2% de todo lo exportado.

En línea con el balance de gestión presentado días atrás, “1000 días, 1000 proyectos, 1000 obras”, el gobernador Rolando Figueroa recordó el objetivo de lograr que ese crecimiento se transforme en desarrollo para el resto de la provincia.

Un estudio reciente de la Fundación Mediterránea encontró que Neuquén es la única de las seis provincias analizadas donde el impulso exportador logró extenderse de manera significativa al conjunto de la economía.

Entre 2023 y 2025, la masa salarial privada formal aumentó 13% en petróleo y gas, 29% en el resto de los bienes transables y 17% ciento en los demás sectores. Como conclusión, Neuquén sostiene el crecimiento de la producción hidrocarburífera pero también incrementó otras, aún lejos de los pozos.

“Cuando crecen las exportaciones, tiene que crecer Neuquén”, había advertido el gobernador al referirse a la expansión de Vaca Muerta.

La estrategia provincial

La estrategia provincial hoy mantiene varios frentes: propone utilizar los recursos que genera la explotación hidrocarburífera para construir las condiciones que permitan que el crecimiento sea sostenible y alcance de más neuquinos.

“Producir y exportar más es una oportunidad. La tarea es lograr que una parte cada vez mayor de ese crecimiento se traduzca en trabajo, empresas y oportunidades para los neuquinos”, sostuvo.

La receta incluye el programa “Emplea Neuquén” para mejorar las condiciones del trabajo (otro acierto que se reflejó en números), el Compre Neuquino movilizando a los proveedores internos, las Becas provinciales Gregorio Álvarez para la formación (inéditas en Latinoamérica y reconocidas en el mundo), el reciente beneficio de los créditos blandos del ADUS-IPVU para acceder a viviendas a través del “Neuquén Habita” y con ello movilizar la construcción. Sumado todo a la fuerte inversión en infraestructura, sello de la gestión que justifica con creces esta lógica.

Otros números alentadores

El Gobierno informó que la participación de empresas neuquinas en la cadena de valor hidrocarburífera aumentó 20%. La puesta en valor de las empresas locales permitió ganar competitividad y participación en un negocio que durante años estuvo concentrado a proveedores externos.

Si Vaca Muerta exporta más, también es posible que las empresas neuquinas generen más bienes y servicios para esa industria. En esta línea, el propio Figueroa advirtió que el próximo paso debe sumar valor agregado, industrialización y diversificación productiva.

Allí aparecen los proyectos impulsados para la separación de gases, el desarrollo agrícola bajo riego, la producción ganadera, la Zona Franca de Zapala y la apertura de nuevos mercados, como intenciones claras de aprovechar oportunidades.

Si bien es cierto que la expansión de Vaca Muerta generó una demanda creciente de trabajadores, en su gran mayoría calificados, rápida de reflejos la Provincia propuso mejorar la educación (y las condiciones de terminalidad) para garantizar que esa demanda sea cubierta principalmente por mano de obra neuquina.

Se impulsó Emplea Neuquén un programa que hizo raíces en todas las regiones atendiendo demandas y llevando capacitaciones, incluyendo oficios (soldadores, electricistas, señalizadores de rutas) todos relacionados al universo Vaca Muerta. El Instituto Vaca Muerta (IVM) también fue una novedosa herramienta de capacitación, que apuntó a la especialización de los actores presentes y futuros, necesarios para la nueva etapa productiva.

De la mano de las Becas Gregorio Álvarez se ampliaron las oportunidades educativas de los neuquinos de una forma nunca antes vista. Actualmente, el programa alcanza a 21.000 estudiantes y se anunció una nueva apertura.

“Cuando se termine el gas y el petróleo, nosotros vamos a tener generaciones educadas con los fondos de la industria”, sintetiza Figueroa.

Más que cemento

El otro elemento clave para entender cómo se motoriza el crecimiento de la economía neuquina implica hablar de infraestructura y puntualmente sobre obra pública.

Durante el balance de los 1000 días, el propio gobernador ratificó la proyección hacia fines de 2026 de 1.075 obras financiadas con fondos neuquinos.

Rutas, infraestructura educativa, agua, saneamiento, salud y vivienda forman parte de una estrategia que Figueroa define como la transformación de los recursos del subsuelo en infraestructura para el desarrollo.

En este esquema, el plan vial ocupa un lugar estratégico para una provincia que necesita mover petróleo, gas, equipos, trabajadores y producción. Una iniciativa que fue acompañada por las operadoras que vieron con buenos ojos la propuesta de mejorar los caminos para reducir costos logísticos y abrir nuevas posibilidades.

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), representará un nuevo salto de inversión para Vaca Muerta, va a significar un aumento mayor de recursos que una vez que impacte, permitirá mejorar la competitividad y generar condiciones para nuevas inversiones.

Vaca Muerta puede ser el motor, pero el viaje con este modelo está obligado a llevar a todos los neuquinos.

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