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Neuquinos endeudados: preocupa la morosidad y tasas de interés "casi usureras" de billeteras virtuales

Frente a la sobreoferta crediticia y los abusos en los cobros, las autoridades locales alertaron sobre la letra chica de los prestamos.

El impacto de la crisis económica en los hogares neuquinos mantiene en alerta a los organismos locales debido al marcado incremento de la morosidad y las condiciones financieras desfavorables a las que acceden los vecinos para cubrir sus gastos diarios.

En ese contexto, la provincia busca poner un freno a los abusos de las plataformas digitales mediante mecanismos de protección al consumidor y líneas de asistencia directa.

Desde una perspectiva enfocada en la realidad territorial de los vecinos, el director de Protección al Consumidor, Pablo Tomasini, expresó la profunda preocupación que existe en la gestión local ante el comportamiento y los costos del financiamiento que otorgan las plataformas tecnológicas.

Alerta local por los créditos de las fintech y la "letra chica"

"Estamos preocupados por las tasas de interés que están poniendo no el sistema bancario formal, sino todo lo que tiene que ver con las fintech, o sea, las billeteras virtuales —entre otras Mercado Pago, Tarjeta Naranja, etcétera—, que la verdad son casi usureras para los ciudadanos", afirmó Tomasini.

El funcionario advirtió que la población suele caer en este tipo de financiamiento debido a la falta de claridad en las condiciones contractuales. "Hay una sobreoferta crediticia que la gente la agarra y cuando no puede pagar no están tan claras las condiciones en las páginas web. Te dicen que te van a poner un determinado interés y resulta que terminan poniendo otro porque hay un montón de condiciones en la letra chica que la gente no tiene en cuenta", sostuvo.

Ante esta situación, Tomasini remarcó que la Dirección de Defensa del Consumidor asumirá un rol activo para recibir reclamos de vecinos que hayan sufrido falta de información o hostigamiento por parte de cobradores: "nadie puede acosar a la gente con mecanismos de pago que no sean razonables con propuestas de estudios jurídicos.

Esto no está permitido. La gente se puede presentar, nos trae las capturas de pantalla de lo que están haciendo y nosotros vamos a actuar con respecto a esos lugares porque no corresponde".

Una respuesta de alivio provincial

Para hacer frente a esta problemática social, el Gobierno provincial dispuso el lanzamiento del Régimen Especial de Refinanciación de Deuda, una herramienta directa de asistencia al desendeudamiento de los hogares. El programa consta de una línea de créditos de hasta 50 millones de pesos con una tasa fija anual del 35%, calificada por Tomasini como "una tasa muy accesible, diría blandísima, que le permite a la gente salirse".

Sin embargo, el funcionario instó a la responsabilidad financiera: "Una vez que la gente se salga de esas cosas, que no vuelvan a reincidir en sistemas como las billeteras virtuales porque la verdad que los créditos son enormes, carísimos y casi usureros".

El trasfondo macroeconómico: caída del salario e inflación

El escenario de ahogo financiero que atiende la provincia encuentra su explicación estructural en la pérdida sostenida del poder adquisitivo. Al respecto, el Secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén, Fernando Schpoliansky, aportó contexto sobre cómo la brecha entre ingresos y precios empuja a las familias al sistema de crédito.

"Esto no es el problema en sí mismo, sino la consecuencia de tener una pérdida del poder adquisitivo muy significativo en los últimos dos años y medio. Los salarios, las jubilaciones y los ingresos de monotributistas o pequeños comerciantes no han podido ganarle a la inflación", detalló.

Según explicó Schpoliansky, ante la imposibilidad de cubrir servicios básicos como luz, agua, alquiler o alimentos, la gente apela a las tarjetas o billeteras digitales, desatando una dinámica riesgosa. "Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro", advirtió, señalando que esta espiral elevó el índice de morosidad en Argentina a niveles cercanos al 20%, una cifra casi cinco veces superior al promedio del 4% al 5% que registran los países vecinos de la región.

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