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La última aparición de Noemí Labrune, referente de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén, ante un tribunal que juzga los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar fue el 6 de junio en ocasión del inicio del proceso judicial contra el ex juez Pedro Duarte y el ex fiscal Victor Ortiz, imputados por su accionar durante ese período.
Ese día Labrune se presentó a declarar ante los jueces del Tribunal Oral Federal 1 en una audiencia preliminar del juicio Escuelita VIII que tiene como imputados a Duarte y Ortiz, acusados como cómplices de delitos de lesa humanidad cometidos en la región durante la última dictadura cívico-militar.
Ambos ex funcionarios del Poder Judicial fueron procesados por el juez federal de Neuquén Gustavo Villanueva, quien dispuso la elevación a juicio de la causa. A ambos ex magistrados se los acusa de incumplimiento de deberes, omisión de justicia y prevaricato en más de 25 hechos.
Labrune declaró durante más de tres horas ante el tribunal conformado por los jueces María Paula Marisi, Alejandro Silva y Luis Foglia. Recordó las gestiones realizadas por la APDH y del obispo Jaime de Nevares tanto en el Comando de la Sexta Brigada del Ejército como en el fuero judicial por la búsqueda de las personas detenidas y desaparecidas.
Señaló el trato “despreciable” que les brindaba el juez Duarte a los familiares que acudían a la Justicia en busca de información sobre el paradero de los detenidos-desaparecidos.
Por otra parte, rememoró que en agosto de 1976 el obispo De Nevares tenía información que en el Comando militar como en "La Escuelita", el centro clandestino de detención emplazado al fondo del Batallón de Ingenieros, estaban torturando a las personas secuestradas. Por ello decidió, junto a otros integrantes de la APDH, acercarse hasta el domicilio particular del fiscal, en Allen, Río Negro, para que intercediera. "La primera respuesta del fiscal fue: 'No se hagan tanto problema, a lo mejor son culpables. El sufrimiento físico acerca a Dios'", recordó Labrune que les respondió Ortiz.
Duarte había sido designado juez el 8 de julio de 1976 reemplazando a Carlos Arias, cesanteado por los militares. Antes de ser designado juez federal había sido auditor del Cuerpo Profesional del Ejército con asiento en Bahía Blanca, función que venía desarrollando desde 1961. En ese momento solicitó el retiro, pero no la baja “a fin de conservar un vínculo espiritual con el Ejército”, como consta en su legajo oficial. Recién en 1982 solicitó la baja. Ortiz, por su parte, fue designado fiscal el 15 de septiembre de 1976.