Una familia que había alquilado un departamento en barrio Belén se quedó con lo puesto después de atravesar una violenta situación con el propietario del inmueble, que echó a la mujer y a sus hijos tras amenazarlos con un arma y abusar de ella. Ahora, buscan un nuevo espacio para vivir con sus pocos fondos disponibles, ya que habían dedicado todos sus ingresos al pago del mes de depósito y el alquiler.
En una entrevista con LU5, Juan Carlos relató que llevaban apenas dos días viviendo en esa casa cuando el propietario echó a su esposa y sus dos hijos a punta de pistola. "Salí el lunes a trabajar a las 7.30 y cuando miro mi teléfono, tenía 20 llamadas de mi señora", dijo el hombre. Desesperada, la mujer le contó que estaba en la calle con una valija porque el dueño de la vivienda la había amenazado con un arma y había tocado sus partes íntimas.
Según detalló, el hombre pasó el mes de alquiler el mes pasado y tenía pendiente el pago del depósito. En ese contexto, el propietario del departamento le pidió que le dé algunos días de plazo ya que el inquilino anterior no había dejado la casa en condiciones. "Me dijo 'vos tenés algún problema en esperar algunos días' y dije que mejor todavía así me da tiempo de juntar la plata del mes de depósito para entrar sin ninguna deuda total tenía hasta el primero para desocupar el otro lugar", señaló.
En esos días de agosto, Juan Carlos se dedicó a juntar el dinero del depósito, mientras mantenía el contacto con el propietario. "Nos mandábamos mensajes, iba todo bien; cuando se me cumplió el tiempo de alquiler, lo llamé y le digo mire tengo la plata del mes de depósito, me voy directamente con el flete porque ya me cambio y me dijo que no había problema", relató.
El pasado fin de semana, la familia hizo la mudanza y se sorprendió al notar que la vivienda seguía igual, ya que el propietario nunca había limpiado ni arreglado los desperfectos. Sin embargo, no tenían otro lugar donde alojarse, por lo que se instalaron de todos modos. Cuando hicieron el reclamo al propietario, él les sugirió que ellos hicieran los arreglos y que esas mejoras iban a descontarse de la cuota mensual del alquiler.
El lunes, en el trabajo, Juan Carlos recibió una noticia que lo dejó helado. "Me dijo que estaba en la calle, 'que me ha corrido a punta de pistola, me asustó, me tocó mi partes íntimas' y por eso agarró una valija con una ropita de bebé y ropa de ella", expresó. "Yo ando con lo puesto desde el lunes porque quedó todo ahí adentro", se lamentó.
"Las palabras textuales fueron 'te cago a tiros'", expresó el hombre, y agregó que no recibió mucho apoyo cuando radicó la denuncia en la Policía. Según comentó, los efectivos presuponían que él le debía plata al propietario y que por eso el dueño de la vivienda había reaccionado de esa forma.
Con todas sus pertenencias confiscadas, Juan Carlos se quedó con la ropa que tenía puesta y apenas una valija con prendas de su esposa, su bebé de un año y medio y su hijo de quince años. Por eso, visibilizaron su historia para "que aparezca una piecita así me puedo componer de nuevo económicamente porque hace poquito estoy acá en Neuquén".