Con un paro de colectivos que entró en un compás de espera hasta el viernes, el director provincial de Transporte, Luis De Brida, lanzó duros cuestionamientos a la posición que asumió el gremio en Neuquén. No lo llamó intransigente, pero advirtió que tal vez existe "demasiada obediencia" al secretario general de UTA, Roberto Fernández, quien ha dicho ya que que hay acuerdo en todo el país o en ningún lado para levantar la medida.
De Brida contrapuso el escenario local a la situación de otras provincias como La Rioja, El Chaco y el interior de Buenos Aires, donde el gremio arregló con el Gobierno una salida para reanudar un servicio que se considera vital en las comunicaciones entre personas y ciudades.
El funcionario provincial se lamentó que el paro se sostenga, más aún después de haber superado una situación tan crítica como lo fue la pandemia de Covid-19. Desde entonces, el servicio había recuperado pasajes de forma masiva. "Si empezamos a negarlo, volvemos a caer en el mismo problema siempre", sostuvo De Brida.
Si bien reconoció que la distribución de los subsidios en relación al AMBA y CABA es "absolutamente inequitativa", afirmó que el Municipio neuquino y la Provincia asumen su parte, más allá de los incrementos paulatinos que ha sufrido la tarifa de colectivo en Neuquén.
"Neuquén le propone al gremio que las empresas se hagan cargo -del pago del aumento salarial-, pero levanten el paro, porque si no la responsabilidad de las empresas pasa a ser del gremio", apuntó.
Actualmente, todos los municipios hacen un aporte a su servicio urbano de colectivo para sostenerlo porque con la tarifa que rige es deficitario.
La Provincia, sin ir más lejos, aporta 75 millones. "Es imprescindible que las empresas se pongan a la altura de esta situación asegurando el pago de los haberes. El gobierno fiscalizará", cerró.